La Economía de los no Especialistas

La crisis actual aún no tocó su techo y sería la más severa desde la Gran Depresión

Posted in Noticias: Opinión Economía y Finanzas by donquijote2000 on Julio 23, 2008
23.07.2008
Por Rubén Ramallo

Como suele ocurrir en medio de toda crisis, se elaboran todo de tipo de hipótesis para tratar de comprenderla, incluyendo cuestiones tales como la forma en que se gestó y de que manera podrá ser superada.
En su reciente presentación en el Seminario organizado por infobaeprofesional.com, Ricardo Arriazu planteó que una de esas teorías considera que la crisis actual puede tomarse como un “simple ciclo originado por desequilibrios económicos de los Estados Unidos”.
En ese país, sostuvo Arriazu, “la sensación de riqueza asociada a la burbuja inmobiliaria elevó el consumo privado y redujo la tasa de ahorro, en tanto que el resto del mundo observaba la crisis y apostaba a una salida sin costos”.
En tal sentido, se tejieron todo tipo de teorías, desde el “desacople” hasta el efecto “dominó”, pero de lo que no había dudas era que el ajuste inevitablemente iba a llegar.
Y según Arriazu, “tarde, pero llegó, y ello implica ahora reducir el ritmo de crecimiento del gasto y la reducción de los precios de muchos activos que estaban inflados”. Claro está, que esa tardanza generó severos problemas financieros que agravaron su intensidad.
Tal es así que “podrían convertirse en los peores desde la Gran Depresión”, acotó Arrizu.
Lejos pero cerca en los conceptos

Nouriel Roubini, es un reconocido profesor de Economía en la Escuela Stern de Negocios de la Universidad de Nueva York. En los últimos tiempos ha publicado distintos artículos, en los que coincide con Arriazu, al afirmar que Estados Unidos experimenta su peor crisis financiera desde la Gran Depresión y que sufrirá su peor recesión de las últimas décadas.
Según un artículo publicado por El Periódico, Roubini considera que “cientos de bancos pequeños y docenas de bancos grandes, regionales o nacionales, al estilo de IndyMac Bank, con grandes inversiones en bienes raíces, se encuentran en bancarrota y también van camino a cerrar sus puertas”.
Roubini acota que “Fannie Mae y Freddie Mac, las dos gigantes que respaldan la mitad de las hipotecas concedidas en EE.UU., están insolventes y el plan de rescate del Departamento del Tesoro es la continuación de un sistema en el que las ganancias se privatizan y las pérdidas se socializan”.
Según su análisis, “esta crisis financiera implicará pérdidas crediticias de por lo menos u$s1 billón, pudiendo llegar incluso hasta los US$2 billones. Analizando la situación actual, Rounbini considera que esta no es solamente una crisis de hipotecas de alto riesgo.
“Esta es la crisis de todo un sistema financiero, las pérdidas se están difundiendo desde las hipotecas sub-prime hasta las prime; a los bienes raíces comerciales, al crédito de consumo, a los préstamos que financiaron compras de empresas a base de deuda”, afirma el analista, que también hace referencia a los bonos municipales (que podrían arrastrar a cientos de municipios a su propia quiebra), préstamos industriales y comerciales, incluyendo a los bonos corporativos, cuya tasa de insolvencia podría superar el 10 por ciento.
Roubini augura que “esta será la recesión más severa de EE.UU. en décadas, con el consumidor contra las cuerdas, pues ya dejó de comprar, ahorra menos, está sobre endeudado y golpeado por la caída de los precios de las casas, empleos e ingresos y por el aumento de la inflación. Esta será una recesión que durará de 12 a 18 meses, no una suave de seis”.
El efecto contagio
En la visión del analista internacional, el resto del mundo no podrá disociarse de la recesión de EE.UU. ni de la caída financiera, más bien se asociará a la misma en gran medida. En la actualidad sostiene que 12 economías, de las más importantes del planeta, están encaminadas hacia un aterrizaje forzoso recesivo; mientras que el resto del mundo experimentará una desaceleración severa en su crecimiento, a sólo un paso de una recesión global.
En virtud de esta desaceleración económica global y aguda, Roubini afirma que “los precios del petróleo, de la energía y de las materias primas caerán entre un 20 y un 30% desde sus picos de efervescencia reciente”.
Para Roubini, la actual recesión de EE.UU. y la aguda caída económica global combina lo peor de los shocks petroleros de los años setenta con lo peor de las crisis de 1990-1991 y de 2001. Y agrega que “al igual que en 1973 y 1979 nos enfrentamos a un choque estanflacionario del petróleo, la energía y otros precios de materias primas que pueden llevar a muchos países importadores de petróleo hacia una desaceleración aguda o en una recesión completa”.
“También, como en 1990-1991 y en 2001, nos enfrentamos ahora a una burbuja de activos y a otra de crédito que explotó con toda su furia. Y una burbuja similar se está dando en otros países – Reino Unido, España, Irlanda, Portugal, etcétera. – conduciendo hacia un aterrizaje forzoso para estas economías”, subraya.
Para Roubini, “la inflación será el último problema que la Reserva Federal tendrá que enfrentar, dado que la severa recesión en EE.UU. y una desaceleración global llevará a una reducción aguda de las presiones inflacionarias”.
En la visión del experto, la Reserva Federal podría verse obligada a recortar los Fondos Federales mucho más, pues un riesgo severo descendente para el crecimiento y la estabilidad financiera dominará sobre las presiones inflacionarias. La tasa de los Fondos Federales podría terminar más cerca del 1 por ciento, para el fin de este desastre financiero y ciclo de recesión.
Se ha visto mucho, pero aún falta mucho más por verRobert F. Wescott, presidente de Keybridge Research, es un gran conocedor de los asuntos de Estado en EE.UU. y considera que “sólo hemos visto la mitad de los ajustes y de las provisiones bancarias de esta crisis”.
Wescott, que sirvió como asesor especial de la Casa Blanca en Política Económica durante el mandato de Clinton, en una nota publicada por Expansión, sostiene que la economía estadounidense corre un riesgo muy elevado de entrar en recesión. Europa, por el contrario, si bien está desacelerándose y padece la debilidad de su mercado inmobiliario, tiene menos posibilidades de afrontarla.
Mientras en los mercados se afronta un creciente debate sobre si lo peor de la crisis ya ha pasado o se esconde detrás de la próxima esquina, Wescott se muestra pesimista.
“Posiblemente sólo hemos visto la mitad de las provisiones y de los ajustes. Se oye que Citi y Merrill, entre otras, todavía tienen que desvelar fuertes provisiones, y me temo que serán las compañías de tarjetas de crédito las que protagonicen la próxima oleada de provisiones”, señala.
El caso Bear Stearn
Uno de los episodios que más polémica ha levantado desde que la crisis dio sus primeros pasos fue el rescate por parte de la Fed del banco de inversión Bear Stearns, que estuvo a punto de caer en bancarrota.
Wescott augura que “seguro” que veremos nuevos casos como éste, y señala que las detenciones de gestores y brokers involucrados en la generación y distribución de hipotecas subprime que se han producido recientemente son sólo el principio.
Respecto a la actuación de la Reserva Federal, respaldando la operación de compra de la entidad por parte de JPMorgan, Wescott opina que el presidente de la Fed, Ben Bernanke, no tuvo alternativa y considera que si la Reserva Federal tuviera que intervenir de nuevo, lo haría sin titubear.
“Cuando ya se ha actuado en una primera ocasión, hacerlo una segunda vez no cuesta. Lo que queda por verse es si Bernanke tomaría cartas en el asunto ante una entidad pequeña en apuros”, asegura.
El gobierno también demustra su preocupación
El Secretario del Tesoro, Paulson alertó que la solución a la turbulencia del mercado tomará más tiempo. “Nuestros mercados no avanzarán en una línea recta y deberíamos esperar tropiezos adicionales en el camino”, expresó.
Paulson dijo que restaurar la confianza en los gigantes financieros respaldados por el Gobierno, Fannie Mae y Freddie Mac, es vital para estabilizar los mercados estremecidos por un racionamiento del crédito, que ya lleva un año, y el profundo declive en los valores de las casas.
“La continuación de sus actividades es central para la velocidad con la que se supere esta corrección inmobiliaria y la incertidumbre en nuestros mercados e instituciones financieras”, dijo.
“Ahora más que nunca, necesitamos que Fannie y Freddie salgan de allí, para financiar hipotecas”, agregó Paulson.
Tras el reciente colapso en los precios de las acciones de Freddie y Fannie, Paulson ha propuesto restaurar la confianza en las firmas hipotecarias conocidas como GSE, dándoles un mayor acceso a préstamos del Gobierno y a mantenerse preparados para comprar acciones de esas compañías, en caso de ser necesario.
Teniendo en cuenta la opinión de tan variados expositores, podría extraerse un pensamiento común: “Esto no es el final. No es ni tan siquiera el comienzo del final, pero, tal vez, sea el final del principio”. Lo dijo Winston Churchill, y de crisis algo sabía.
Fuente: Infobae Profesional publicada por Wall Street Inversiones

Una respuesta

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  1. [...] Sep 2008  El Mundo, General, fotos 1 veces visto –> Parece ser que la crisis es más seria de lo que se pensaba en un primer momento y si no me creen solo hay que fijarse en la siguiente imagen y es que si es lo [...]


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