Archivo para Noviembre 2008
El rescate de Citigroup da aire en bolsa a la banca europea
Publicado el 24-11-2008 , por Expansión.com
Las bolsas europeas inician la semana al alza, si bien las subidas de la banca, del 2%, se sitúan ligeramente por debajo de las que registra el conjunto de las bolsas europeas. El rescate de Citigroup dispara más de un 10% las acciones del banco estadounidense, pero la euforia es mucho más moderada en las cotizaciones de los bancos europeos.
Las autoridades estadounidenses han vuelto a demostrar este fin de semana que, como prometieron también los gobiernos europeos, no dejarán caer ningún banco, y menos aún una entidad de la dimensión de Citigroup.
El plan de rescate de Citigroup protagoniza el arranque de la semana en los mercados financieros, y su impacto deja un significativo signo positivo en las bolsas.
El sector financiero europeo se suma a los avances, pero sin destacar por encima de la media. De hecho, el índice sectorial europeo Dow Jones Stoxx 600 Banks recupera un 2%, fente al 2,8% que se anota el Eurostoxx50.
En la apertura de la jornada en la bolsa alemana, las acciones de Citigroup han llegado a superar el 50% de revalorización. Con el paso de la sesión, mantienen un 41,89% de subida en la bolsa alemana, hasta los 4,20 euros. En la preapertura de Wall Street, sus títulos se aprecian un 12,10%, hasta los 5,28 dólares, prácticamente equivalente al cambio a los 4,20 euros con los que cotiza en Alemania.
El índice Dax alemán es uno de los que presenta mayores subidas entre el sector fiannciero. La ‘rescatada’ Hypo Real Estate se relanza un 12% en bolsa. Commerzbank remonta un 7%, y Deutsche Bank, después de anunciar recortes en la deuda, se aprecia un 3,8%.
La Bolsa de Londres depara un comportamiento menos homogéneo en las cotizaciones de sus bancos. La ampliación de capital anunciada por Standard Chartered resta un 4,3% a sus acciones. HSBC cotiza prácticamente en tablas, mientras que Barclays sube un 9%, Lloyds un 5,2% y HBOS un 3%.
Los bancos franceses vuelven a quedarse rezagados de resto del sector. Los temores, y presiones, de próximas ampliaciones de capital lastran una vez más las cotizaciones de Société Générale (-5,2%) y de BNP Paribas (-4,2%). Los títulos de Crédit Agricole, en cambio, se anotan un 4,3%, y un 5% los de Natixis.
En la bolsa española la banca se une a la mejora generalizada que presenta en la jornada de hoy en Europa, aunque ninguno de los bancos se sitúa entre los valores más alcistas del Ibex. Las acciones de Santander remontan un 3,27%, y un 22% los derechos de la ampliación. BBVA se aprecia un 2,6%, Banco Sabadell un 2,3%, Banesto y Popular un 2,6%, y sólo Bankinter despunta por encima de la media con un 5% de rebote.
Fuente: Expansión
El crudo de la OPEP suma nueva caída del 3,4% y baja hasta los 42,56 dólares
El precio del crudo referencia de la OPEP encadenó el viernes la quinta caída consecutiva y se vendió a 42,56 dólares por barril, un 3,4% menos que la jornada anterior, informó hoy el secretariado de la organización petrolera en Viena.
Se trata de la cotización más baja que registra el barril (de 159 litros) usado como referencia por la OPEP desde el 17 de febrero de 2005, y la organización de trece exportadores de crudo prepara una reunión “consultiva” el próximo sábado para estudiar la preocupante situación del mercado petrolero, afectado por un creciente freno de la demanda energética a raíz de la actual crisis económica.
Desde el 2 de julio, cuando este barril batió el récord histórico de 140,73 dólares, el precio del crudo de la OPEP se ha desplomado un 69,75 por ciento.
Fuente: Cotizalia
El Gobierno de EEUU rescata a Citi: le inyectará 20.000 millones de dólares y garantizará sus activos
eleconomista.es / Agencias – 24/11/2008
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció a última hora del domingo que inyectará 20.000 millones de dólares en Citi y se quedará con acciones preferenciales de la firma. El Tesoro dijo también que la Aseguradora Federal de Depósitos (FDIC) brindará protección contra pérdidas a un conjunto de alrededor de 306.000 millones de dólares en préstamos y títulos que figuran en el balance del Citi. El gobierno también tendrá derecho de veto sobre los salarios de los directivos.
Citigroup ya recibió 25.000 millones de dólares el mes pasado como parte del plan de rescate (el Troubled Asset Relief Program). A cambio de la nueva inyección y las garantías, el gobierno estadounidense recibirá 27.000 millones de dólares en acciones preferentes que pagarán un dividendo del 8%.
En cuanto a las garantías, Citi deberá absorber los primeros 29.000 millones de dólares de las pérdidas, y el 10% de todo lo que pierdan sus activos a partir de ahí. El Tesoro asumirá los 5.000 millones de dólares siguientes en pérdidas y la FDIC los 10.000 millones posteriores. Todo el resto de pérdidas serán para la Reserva Federal. Las garantías serán para 10 años para los activos residenciales y cinco años para los no residenciales.
Además, el gobierno ha prohibido dar dividendos al banco de más de 0,1 dólares por acción cada trimestre sin su consentimiento durante tres años y también tendrá que dar su consentimiento para las ampliaciones de capital del banco.
El Tesoro, la Reserva Federal y la Federal Desposit Insurance Corp. (FDIC) emitieron un comunicado conjunto en el que explican que la decisión busca mejorar la estabilidad del mercado financiero.
El banco estadounidense, uno de los más grandes del país, se ha visto duramente sacudido por la crisis financiera global y sus acciones cayeron con fuerza durante toda la semana que pasó.
Fuente: El Economista
Ola de frío económico: borrasca deflacionaria en formación
R. J. Lapetra – 24/11/2008
Un escalofrío recorre la espalda de los agentes económicos. No es la recesión, sino una de sus habituales parejas de baile. Genera inquietud en el cuerpo ver el mapa del tiempo, el meteorológico y el económico, ante la borrasca que se está formando. El fuerte descenso en las temperaturas que vamos a sufrir en los próximos días encuentra su alter ego también en la economía, con el enfriamiento acelerado de los índices de precio de consumo que va a volver a cristalizar esta semana con la publicación de los índices adelantados o preliminares correspondientes a noviembre. Esto es desinflación -el incremento de precios se reduce pero no se llega a decrecimientos-, pero se atisba un riesgo mayor: la deflación o contracción de precios.
Hace algo más de un mes, los radares macroeconómicos detectaban la amenaza: la formación de una borrasca deflacionaria en el corto plazo. Pues bien, ese fenómeno ha cogido fuerza y ya se nota su presencia en las expectativas del mercado. En el caso de España, por primera vez desde principios de los 80 se va a asistir a un proceso generalizado de caída en los precios de consumo, lo que significa menores retornos para el productor de esos bienes, ya sean lavadoras, tomates, coches, pantalones o televisores. Menores márgenes que se acusarán todavía más en un entorno de retroceso del consumo y deterioro económico.
En julio, el IPC español se colocaba en máximos de nosecuantos años, superando el 5,3%. Ahora, sólo unas decenas de días después, el incremento de la inflación interanual ha caído al 2,5%, a la mitad. ¿Es esto importante? Sí. O siendo redundante e inflándo un poco la respuesta… Es salvaje, bestia, brutal, aterrador. Adjetivenlo ustedes. Hace décadas que no sufrimos un cambio de clima económico semejante en tan corto espacio de tiempo. Quizá en los años 70 o principios de los 80, cuando se produjo otra de las recesiones españolas en democracia. El aterrizaje está siendo más brusco que suave, más fuerte de lo imaginable.
Hasta ahora se consideraba que España era una economía estructuralmente inflacionaria, es decir, que crea crecimientos de precios con sólo tocarla. Esto es verdad a medias. Más bien, el país tiene una estructura económica desequilibrada, tendente al apalancamiento y a subir los precios en todos los ámbitos. Sin embargo, el deterioro económico puede invertir el modelo. La facilidad en la destrucción de empleo, de empresas y, en definitiva, de actores productivos ha desencadenado una parálisis de la actividad que es necesario desatascar cuanto antes, para neutralizar el círculo vicioso que se ha creado en la economía real. Las estadísticas dicen que a los internautas les empieza a preocupar. Al mercado, también.
A través de Google Insights, herramienta SEO de referencia y agregador de millones de datos de búsquedas en Internet, las búsquedas sobre deflación se están disparando en las últimas semanas. Echen un vistazo al gráfico. La deflación ya está llegando a la conciencia colectiva de los lectores, ustedes, por todo el mundo. Parece están más vigilantes en países como Singapur, Austria, Alemania, EEUU o, entre en el mundo emergente, Pakistán, India o Sudáfrica. Cuando una economía sufre deflación, el consumidor se pregunta: ¿por qué comprar hoy si mañana puede estar más barato? El empresario se cuestiona, ¿por qué contratar hoy si mañana puedo pagar menos? Unos interrogantes que siembran la duda y la incertidumbre en el futuro, como ocurrió en los años 90 en Japón tras décadas de boom económico.
El tratamiento contra este fenómeno está aplicándose desde hace algunas semanas de forma gradual, pero sin pausa. Las inyecciones de liquidez al sistema financiero, las bajadas de tipos de interés y los estímulos fiscales pueden salvar a algunas economías de entrar en ese proceso de caídas continuadas en los precios. Es el momento de actuar. Los salarios reales comenzarán a ganar poder adquisitivo, los costes financieros descenderán y, en definitiva, se puede liberar renta para incrementar el ahorro y detener la caída del consumo. Se puede hacer más. Una medida que todavía no ha llegado, pero que debe cristalizar cuanto antes es el resurgir de la Ronda de Doha, bajo el paragüas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), con el objetivo de estimular los flujos comerciales entre países ricos y emergentes.
Fuente: Cotizalia
Objetivo, que no caiga ningún grande
EE UU pone en práctica el acuerdo del G-7 para evitar la quiebra de bancos
A. BOLAÑOS / S. POZZI - Madrid / Nueva York – 24/11/2008
La lección de Lehman Brothers fue dolorosa para el sistema financiero mundial y vergonzante para el modelo de supervisión de Estados Unidos. La Reserva Federal y el Departamento del Tesoro dejaron caer en septiembre al banco de inversión, uno de los principales colocadores de títulos respaldados por hipotecas basura que precipitaron la crisis.
La lección de Lehman Brothers fue dolorosa para el sistema financiero mundial y vergonzante para el modelo de supervisión de Estados Unidos. La Reserva Federal y el Departamento del Tesoro dejaron caer en septiembre al banco de inversión, uno de los principales colocadores de títulos respaldados por hipotecas basura que precipitaron la crisis. Se suponía que era un paso hacia el necesario saneamiento del mercado, pero las autoridades menospreciaron el alcance de la propagación de los títulos de Lehman.
El resto de la historia es bien conocida. La quiebra de Lehman elevó la desconfianza del mercado, al comprobar que algunos de los principales bancos del mundo tenían parte de su cartera lastrada con los títulos negociados por el banco de inversión. Desde entonces, la crisis no ha hecho más que empeorar. De la experiencia de Lehman, los países avanzados sacaron una conclusión: tal y como está el mercado, no se puede correr el riesgo de dejar caer a ninguna gran entidad. Una enseñanza que el Gobierno de Estados Unidos aplica ahora con Citigroup.
La rectificación en la estrategia de EE UU se englobó en un acuerdo más amplio del G-7 hace mes y medio en Washington. El club de los países ricos adoptó el criterio de Reino Unido: cualquier intervención pública estaba justificada, desde la compra de acciones a la adquisición de activos contaminados para evitar la quiebra de cualquier entidad “con riesgo sistémico”.
Las intervenciones adoptadas hasta ahora evidencian que los Gobiernos priman la inyección de capital para rescatar bancos en problemas y la emisión de avales para reactivar los préstamos entre las entidades.
La rectificación de EE UU fue mucho más nítida cuando Henry Paulson, el responsable del Departamento del Tesoro, admitió que el diseño inicial de su plan de rescate al sector, valorado en 480.000 millones de euros, no era operativo.
Paulson apostó al principio por subastas generalizadas para adquirir activos contaminados por las hipotecas basura. Pero hace tres semanas abandonó la idea y admitió que la vía más rápida de actuación era la compra de acciones de los bancos, como planteaba Europa.
Ahora, en una vuelta más de tuerca a su estrategia, el Gobierno estadounidense se plantea incluso atacar el gigantesco problema de Citigroup desde ambos frentes. El objetivo es evitar una quiebra a toda costa. Otra muestra de que la intervención pública en el sector financiero ha dejado de ser un tabú en EE UU.
Fuente: El País
Washington ultima una intervención contundente para reflotar Citigroup
Las autoridades barajan la compra de activos y otra inyección de capital
SANDRO POZZI - Nueva York – 24/11/2008
El departamento del Tesoro de EE UU y la Reserva Federal daban ayer los últimos retoques al plan con el que pretenden reflotar la confianza de Wall Street en Citigroup, que atraviesa por una situación crítica tras el descalabro de sus títulos.
El departamento del Tesoro de EE UU y la Reserva Federal daban ayer los últimos retoques al plan con el que pretenden reflotar la confianza de Wall Street en Citigroup, que atraviesa por una situación crítica tras el descalabro de sus títulos. El respaldo del Gobierno de Estados Unidos a la que era la primera entidad mundial hace sólo dos años es una operación compleja. Pero las autoridades estadounidenses estaban dispuestas a tomar medidas agresivas para evitar una situación caótica, como la provocada por la quiebra de Lehman Brothers en septiembre.
El plan aún no se había culminado al cierre de esta edición (madrugada del lunes), pero lo que estaba claro es que el Gobierno de Estados Unidos barajaba una intervención contundente. La propuesta con más probabilidades, según varios medios estadounidenses, es la adquisición pública de activos tóxicos que contamina el balance de Citigroup, por un valor que, según el canal CNBC podría superar los 80.000 millones de euros. Es una maniobra con la que separaría los activos solventes del banco de los contaminados, que se intentó hacer con Lehman, pero no prosperó.
A cambio de esa operación, las autoridades federales pueden exigir a Citigroup que emita acciones preferentes para dar cabida al Gobierno en el capital de la entidad. Si se confirma este diseño, sería muy similar al que ya puso en práctica el Gobierno suizo con el banco UBS. El Ejecutivo helvético creó un fondo que se quedó con 45.000 millones de euros en activos del banco respaldados por hipotecas basura. De ese modo un instrumento de gestión pública encaja las pérdidas de los activos mientras no recuperan su valor y el balance del banco suelta lastre. El Gobierno suizo, que además aportó 4.000 millones al capital de UBS, se quedó con el 9% del accionariado.
Otra opción es que, como ocurrió con Bear Stearns, la Reserva Federal conceda un préstamo a Citigroup que cubra la devaluación de estos activos tóxicos. En cualquier caso, la operación dejaría un banco más saneado tras separar los activos tóxicos. Y facilitaría una fusión con otra entidad. Entre los nombres que se citan para la eventual fusión estaría Goldman Sachs y Morgan Stanley, que tras perder el estatus de banca de inversión podrían lanzarse a la compra de algún banco comercial por sus depósitos.
El banco trabajó durante todo el fin de semana en dos frentes para reconducir la situación. Por un lado, buscaba que sus grandes accionistas elevaran su participación en la entidad, para así dotarse de dinero fresco con que el que reforzar su posición. Un movimiento que no tuvo éxito. Por otro, analizó con las autoridades federales soluciones para estabilizar la compañía y evitar la fuga de clientes e inversores, lo que condujo al plan que se cerraba ayer.
El abanico de posibilidades sobre la mesa iba desde una simple declaración del Tesoro y la Reserva Federal garantizando que Citigroup está en una posición financiera sana, hasta una inyección de emergencia del Gobierno o considerar la partición de la entidad. Finalmente, el Ejecutivo parece optar por una intervención agresiva. Si la negociación sobre qué activos contaminados se desgajarían del balance de Citigroup no llegaba a buen fin, siempre queda la opción de una nueva inyección de capital (el banco ya recibió 20.000 millones).
Es muy probable que con la aplicación del plan de rescate, se proceda también a un cambio en el equipo de gestión del banco, que claramente no cuenta con el respeto de Wall Street. El parqué neoyorquino ha castigado con dureza la acción del banco, que perdió más de un 70% en la última semana. Citigroup, que tiene 200 millones de clientes y casi dos billones de euros en activos, ha pasado en dos años del liderazgo mundial a ser el décimo banco por capitalización bursátil.
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Fuente: El País
Para Ecoanalítica la inflación se encuentra fuera de control
Por Venezuela Real – 22 de Noviembre, 2008
Víctor Salmerón
El Universal
22 de noviembre de 2008
Pronostican que en 2009 los precios aumentarán en torno a 39%
Decididos a mantener a raya la inflación, el Gobierno y el Banco Central han implementado una serie de medidas: incremento en la entrega de dólares a 2,15 bolívares para importar, recorte de la porción de los depósitos que los bancos pueden prestar a fin de disminuir la cantidad de bolívares en circulación, reducción del IVA, eliminación del impuesto a las transacciones financieras, aumento de los subsidios a través de redes como Mercal y ajustes de precios en algunos rubros para enfrentar la escasez.
No obstante, la inflación acumula un alza de 24,7% en los primeros diez meses de este año, una cifra muy superior a la meta inicial de 11%. ¿Puede cumplirse el objetivo de que en 2009 se ubique en 15%?
En su último informe, Ecoanalítica aborda este tema y advierte que las medidas que ha tomado la administración de Hugo Chávez no van al fondo del problema: “un desfase profundo entre la oferta y la demanda agregada y una política fiscal más ordenada que se corresponda con el objetivo del control de la inflación”.
“Dentro de este contexto, la tesis del Ejecutivo de no devaluar la moneda el año que viene no es suficiente para generar una reducción de la inflación vía efecto del anclaje cambiario”, sostiene Ecoanalítica.
Gasto desordenado Para disminuir la inflación es importante que el Gobierno controle la magnitud de dinero que le inyecta a la economía a fin de evitar que muchos bolívares detrás de pocos productos impulsen al alza de los precios.
“Hasta julio el Gobierno ha hecho exactamente lo contrario. La inyección monetaria neta de origen fiscal se ubica en el equivalente a 23 mil 933 millones de dólares, mientras que para el mismo período del año pasado era de 16 mil 99 millones”, precisa Ecoanalítica e inmediatamente agrega que “en términos interanuales la inyección monetaria de origen fiscal se incrementó 48,7%, un crecimiento de 14,9% en términos reales”.
Desde su punto de vista “esta dinámica provocará que la inflación se mantenga presionada al alza como ha ocurrido desde mayo de 2006. Ello unido al hecho de que existe un exceso de demanda que presiona los precios, impulsado principalmente por la política de controles y los bajos niveles de la inversión privada en el país”.
“El año que viene, de persistir la actual política económica y a pesar de mantener la tasa cambiaria, la inflación permanecerá en niveles peligrosamente elevados, superiores a 30%”.
Ecoanalítica estima que, en 2009, la inflación se ubicará en torno a 39% y adelanta que la oferta de mantener el tipo de cambio oficial en 2,15 bolívares por dólar luce muy comprometida en virtud de la caída de los precios del petróleo.
“Una fuente importante de crecimiento de la liquidez proviene del traspaso de reservas internacionales. A la fecha, el Banco Central ha transferido 18 mil 583 millones de dólares y no nos cabe duda de que el presidente de la República pedirá más, pues ha afirmado que para inicios del próximo año se haría un traspaso de 7 mil millones de dólares al Fonden”.
El informe sostiene que “esta política produce al menos dos efectos negativos. Por una parte ocasiona pérdidas al Banco Central, las cuales están escondidas dentro de sus balances financieros y son significativamente más grandes que las pérdidas publicadas, e incrementa los bolívares en circulación”.
Fuente: Venezuela Real
Citigroup negocia contrarreloj con las autoridades salidas a la crisis
La alternativa de una intervención del Gobierno de EE UU gana enteros
SANDRO POZZI - Nueva York – 23/11/2008
La crisis financiera se gestó en Estados Unidos y es allí donde se está cobrando sus víctimas más ilustres. Algunos de los grandes símbolos del poderío económico de Estados Unidos han caído ya o están en situación precaria.
La crisis financiera se gestó en Estados Unidos y es allí donde se está cobrando sus víctimas más ilustres. Algunos de los grandes símbolos del poderío económico de Estados Unidos han caído ya o están en situación precaria: los bancos de inversión Bear Stearns, Lehman Brothers y Merrill Lynch, el gigante asegurador AIG o la automovilística General Motors, que lucha por evitar la bancarrota. Pero lo que tiene en vilo a Wall Street estos días es el futuro del coloso financiero Citigroup.
La entidad neoyorquina, que hace apenas dos años era el banco más poderoso del mundo, atraviesa por un momento crítico que podría obligar al Departamento del Tesoro y a la Reserva Federal (Fed) a salir en su rescate ante la desconfianza y el miedo que domina en el parqué, para evitar así otro caos que ponga de rodillas a los mercados mundiales y a la economía. Una opción que ya discuten las autoridades federales y directivos del banco.
El colapso de Lehman Brothers acabó con la teoría del “demasiado grande para caer”, que había alentado decisiones arriesgadas alimentadas de endeudamiento excesivo, en el convencimiento de que el Estado intervendría si las cosas se torcían. Pero el Tesoro y la Reserva Federal dejaran quebrar a la entidad en septiembre quitándole la red de seguridad que protegía a la banca de inversión.
Aquella decisión del Gobierno estadounidense fue muy contestada después. La quiebra de Lehman en septiembre agudizó el descalabro de los mercados bursátiles y la desconfianza entre los bancos, que amarraron toda la liquidez que atesoraban. El G-7, el club de los países más ricos, cambió el rumbo apenas un mes después y reinstauró la teoría del “demasiado grande para caer”. Los países occidentales, incluido EE UU, se comprometieron a intervenir para evitar el derrumbe de cualquier entidad “con importancia sistémica”, una importancia que Lehman Brothers había demostrado tener.
Ése es el argumento que ha respaldado las recientes decisiones del Gobierno estadounidense ante la debilidad del gigante asegurador AIG, al que ha prestado más de 140.000 millones de euros. Y es ahora, lo que da fuerza a la posibilidad de una nueva intervención en Citigroup, que tienen dos billones de euros en activos (casi el doble que el PIB español) y 200 millones de clientes.
Citigroup se había negado hasta a la fecha a que Washington saliera en su rescate, porque asegura disponer del colchón de capital (50.000 millones de dólares) y de la liquidez para absorber futuras pérdidas originadas por la crisis y proteger sus depósitos. La entidad acaba de recibir una inyección de 25.000 millones del fondo de estabilidad que gestiona el Tesoro.
Pero el fantasma de Lehman sigue presente. En un último intento por restaurar la confianza de los inversores, sus gestores están estudiando diversas alternativas, entre las que se encontrarían además la partición del conglomerado o la fusión de la entidad con otro banco. También se contempla la posibilidad de que Vikram Pandit renuncie al cargo de consejero delegado.
Padint aseguró el viernes que no tiene intención alguna de partir la compañía ni de vender la división de corretaje SmithBarney. No fue suficiente para revertir la situación. Sus acciones están en caída libre y cerraban la semana perdiendo dos tercios de su valor, colocándose por debajo de los cuatro dólares. Citigroup vale tan sólo 21.000 millones, frente a los 274.000 millones a final de 2006.
No está claro cuál será la solución para salvar a Citigroup, y eso crea ansiedad. Y tampoco se sabe si será capaz de soportar una recesión prolongada de la economía que amenaza con ser planetaria. El eventual colapso del conglomerado está poniendo además en cuestión la utilidad de la ingente cantidad de fondos públicos que está movilizando el Tesoro para salvar a la banca. La apuesta de muchos inversores y analistas es que la intervención pública es una baza que gana enteros. Y no descartan, incluso, que el Gobierno estadounidense la juege antes de que mañana abran los mercados bursátiles.
Fuente: El País
La crisis cambiará al mundo: Kaufman
Las bursatilizaciones se desacelerarán, afirmó el economista de Wall Street, Henry Kaufman; agregó que a medida que se fusionen las empresas el riesgo sistémico crecerá rápidamente.
17 de noviembre de 2008
El visionario de la economía afirma que esta crisis será diferente a las otras 12 recesiones que ha vivido el mundo tras la 2a Guerra Mundial (Especial)
NUEVA YORK (Reuters) — La crisis financiera mundial provocará cambios fundamentales y prolongados en el comportamiento bancario e inversor, dijo el lunes el prominente economista de Wall Street Henry Kaufman.
La crisis actual será diferente a las 12 o más crisis financieras ocurridas desde finales de la Segunda Guerra Mundial, dijo Kaufman.
“Los acontecimientos posteriores a cada uno de aquellos episodios eran transitorios y los mercados rebotaron bastante rápido”, dijo en un discurso pronunciado ante el Institute of International Bankers Conference en Nueva York.
En la actual crisis, dijo Kaufman, “las consecuencias darán paso a profundos cambios estructurales, regulatorios y de comportamiento”.
Uno de esos cambios será la pronta desaceleración de la bursatilización, que hizo posible una explosión de la deuda que contribuyó a la actual crisis.
Desde el 2000, la deuda no financiera superó al crecimiento del producto interno bruto nominal de Estados Unidos en casi 8 billones de dólares, mas del doble de la brecha de 3.5 billones de los años 1990, advirtió.
“La crisis financiera desacelerará dramáticamente la bursatilización”, dijo Kaufman.
El economista indicó que en los próximos años, a medida que se fusionen las empresas, las mayores instituciones transmitirán el riesgo sistémico aún más rápidamente que lo que ha ocurrido en la actual crisis.
A medida que los bancos continúen bajo intensa presión para aumentar el capital y a fusionarse durante el desarrollo de la crisis, gran cantidad de pequeñas y medianas instituciones financieras dejarán de ser independientes en los próximos años, estimó.
Kaufman señaló que más de la mitad de todas las deudas de las instituciones no financieras es poseída por las 15 principales instituciones, las mismas firmas que tuvieron el principal rol en la creación de una deuda de escala sin precedente a través de una masiva securitización con complejos nuevos instrumentos crediticios.
“A través de su alcance global, estas expandidas empresas transmitirán el contagio financiero aun más rápido de lo que se ha extendido en la crisis crediticia actual”, dijo.
Kaufman fue conocido por pronosticar correctamente una mayor inflación y tasas de interés cuando fue economista jefe de Salomón Brothers en las décadas de 1970 y 1980.
El dólar “continuará siendo la moneda clave de reserva durante el próximo tiempo, aunque estará bajo presión periódicamente”, agregó.
El principal rival del dólar, el Euro, “se enfrenta a serios desafíos: una recesión empresarial, una pronunciada caída en las ganancias corporativas y la contracción planteada por las instituciones financieras demasiado apalancadas” junto con las tensiones regionales en la zona del euro, dijo. “Una creciente beligerancia en Rusia también ensombrece a Europa”, añadió.
En el sector inmobiliario, la adquisición en septiembre por parte del Gobierno de Estados Unidos de los gigantes inmobiliarios Fannie Mae y Freddie Mac podría llevar años en revertirse, si se revierten alguna vez. “Esto se debe a que, para los propietarios de casas, el costo de asegurar una financiación hipotecaria directamente del Gobierno de Estados Unidos es mucho más bajo que el costo de financiamiento a través de las instituciones privadas”, dijo Kaufman.
Fuente: CNNExpansión
Soros cree que EE UU necesita una ayuda adicional de hasta 600.000 millones de dólares
La economía de Estados Unidos necesita medidas de apoyo adicionales de entre 300.000 y 600.000 millones de dólares para soportar la crisis financiera, según indicó el inversor multimillonario George Soros a un semanario alemán.
Ep – Berlín – 22/11/2008
Soros, uno de los principales inversores en fondos de alto riesgo del mundo señaló al semanario Der Spiegel que Estados Unidos necesitaría un programa de infraestructuras así como un gran paquete de estímulos económicos para proporcionar a las ciudades y a los estados liquidez suficiente.
“Se han excedido mis expectativas más arriesgadas”, dijo Soros al semanario alemán, según un extracto avanzado de la entrevista que se publicará el próximo lunes, en la que se refiere de la escalada de la crisis financiera internacional.
El Gobierno de Estados Unidos ha lanzado una iniciativa financiera de rescate de 700.000 millones de dólares como respuesta a la turbulencia. Sin embargo Soros criticó al secretario del Tesoro Henry Paulson al considerar que ha reaccionado demasiado tarde a la crisis. “El sólo ha reaccionado a los problemas después de que salieran a flote. No tuvo la habilidad para prever los problemas que venían”, declaró Soros a la citada publicación, donde añadió que Paulson ha permanecido “totalmente sin preparar” para la bancarrota del banco de inversión Lehman Brothers.
Finalmente, el multimillonario inversor adelantó que tiene grandes expectativas puestas en las habilidades del presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, para tomar medidas apropiadas. “La duración de la crisis depende del éxito de sus políticas”, precisó Soros a ‘Der Spiegel’. “Tengo grandes esperanzas en Obama”, insistió.
Fuente: Cinco Días
