Archivo para Noviembre 8th, 2008
La postura de Obama en 7 temas
El presidente electo alista una serie de medidas para enfrentar la crisis que padece EE.UU.; entre los proyectos de ayuda, uno estaría destinado para el sector automotriz. Estas son las respuestas que Barack Obama dio en su camino a la Casa Blanca.
Aristimuño Herrera & Asociados/CNNExpansión
¿Qué piensa el nuevo presidente sobre las principales cuestiones económicas?
1. Crisis económica
Obama quiere que las personas aprovechen sus ahorros para el retiro sin que haya una penalización por retirar los fondos anticipadamente:
• Permitir temporalmente que se realicen retiros anticipados sin penalización de planes de pensiones de hasta el 15% del saldo, sin que superen los 10,000 dólares.
• Suspender temporalmente la regla que obliga a las personas mayores de 70.5 años a realizar un retiro anual de dividendos de la cuenta del retiro.
• Otorgar temporalmente – en 2009 y 2010- un descuento fiscal de 3,000 dólares para las empresas por cada nuevo empleo de tiempo completo creado en territorio estadounidense.
• Exigir a todas las instituciones financieras que se beneficien del plan de rescate a conceder una moratoria de 90 días a los embargos inmobiliarios que afecten a los propietarios que “actúan de buena fe.”
• Permitir que el gobierno federal preste a los gobiernos municipales y estatales para ayudarles a superar la crisis presupuestaria que devino por el colapso del mercado hipotecario.
“Debemos avanzar, rápida y agresivamente, con un plan de rescate para la clase media que genere empleos, ofrezca tranquilidad a las familias, ayude a los propietarios de vivienda y restaure nuestro sistema financiero.” –Obama
2. Ahorros
Obama quiere aumentar los ahorros de los trabajadores que perciben ingresos bajos y medios, para ello ha propuesto las siguientes medidas:
• Obligar a los empleadores que no ofrecen un plan de retiro a abrir una cuenta de ahorro personal para la jubilación (tipo IRA). • Obligar a las empresas a inscribir automáticamente a sus empleados en planes de retiro (sea 401 (k) o IRA).
• Igualar los ahorros de retiro de las familias con ingresos inferiores a los 75,000 dólares mediante financiamiento federal. [Es decir, parear en igual cantidad las aportaciones para el retiro: por cada dólar ahorrado, el gobierno aportaría otro dólar]
• Suspender temporalmente los retiros mínimos obligatorios de los planes de pensión a los que están sujetos los adultos mayores de 70.5 años.
“El ahorro personal está en su nivele más bajo. Eso pone en riesgo una parte del sueño americano.” — Obama
3. Déficit presupuestario
Ahora que el gobierno estadounidense se ha comprometido a aportar 1 billón de dólares para estabilizar el sistema financiero y ante las previsiones de una desaceleración económica, el creciente déficit que vive el país no puede ser ignorado por el presidente. Obama se ha referido a la necesidad de restablecer la responsabilidad fiscal mientras que, por otra parte, ha prometido más recortes tributarios.
• Aplicar reglas presupuestarias que exigirían que los nuevos gastos se paguen con nuevas rentas públicas o mediante el recorte de otros programas.
• Reducir el gasto en partidas presupuestarias especiales a niveles que no superen el gasto del 2001 y exigir mayor transparencia en el destino de esos fondos.
• Las nuevas iniciativas podrán pagarse gracias al retiro de las tropas de Irak, elevando los impuestos a las personas de altos ingresos y cerrando ciertas lagunas jurídicas que benefician a los corporativos.
“Una vez que superemos esta crisis económica… no podemos volver a nuestra vieja costumbre del derroche. Tendremos que abrazar una cultura y una ética de la responsabilidad, todos nosotros, las empresas, el gobierno federal y todos aquellos individuos que viven por encima de sus medios.” –Obama
4. Wall Street
Bajo la estela de la crisis crediticia, Obama subrayó la necesidad de mayor transparencia en las instituciones financieras, así como exigirles un capital regulatorio mínimo.
• Exigirles liquidez y capital a los bancos de inversión.
• Mayor eficiencia en el marco regulatorio del sector de servicios financieros.
• Crear una comisión de supervisión que asesore al presidente, al Congreso y a las autoridades reguladoras sobre la salud y los riesgos que enfrentan los mercados financieros.
• Darle poder a la Reserva Federal para supervisar las operaciones de cualquier banco que pida prestado a la Reserva.
“Seré claro: la economía estadounidense nunca se queda inmóvil, como tampoco las reglas que la gobiernan. La evolución de las industrias con frecuencia justifica reformas en las reglas…” — Obama
5. Contra los embargos
Obama desea que el gobierno intervenga para ayudar a las personas que están a punto de perder su casa.
• Permitir que los propietarios en problemas reestructuren su hipoteca convirtiéndola en un préstamo asegurado por la Administración Federal de Vivienda (Federal Housing Administration).
• Exigir a toda institución financiera que participe del rescate del Programa de Alivio para Activos en Problemas orquestado por el Tesoro, que conceda una moratoria de 90 días a los embargos inmobiliarios que afecten a propietarios que “actúan de buena fe.”
• Crear un crédito fiscal del 10% para los propietaros que no desglosan sus impuestos.
• Crear un fondo por 10,000 millones de dólares para ayudar a las víctimas de préstamos depredadores.
• Autorizar a los jueces especialistas en bancarrota para que determinen reducir la deuda principal de una hipoteca.
“…Si el gobierno puede rescatar a los bancos de Wall Street, entonces puede extender esa ayuda a las personas de la calle.” — Obama
6. Bancarrota
Obama desea reformar el proceso para declararse en bancarrota y ha propuesto cambios que ayudarían a aquellos que atraviesan problemas económicos.
• Agilizar los procesos de bancarrota en el caso de familias de militares.
• Evitar que los adultos mayores que se encuentran en bancarrota pierdan su hogar.
• Priorizar el pago de pensiones por encima de otras deudas en la lista de compromisos que un empleador en bancarrota debe cumplir.
• Modificar las leyes de bancarrota para proteger a las personas afectadas por los préstamos hipotecarios depredadores.
“En el Senado me opuse a una reforma de la ley de bancarrota porque sólo protegía a las empresas emisoras de tarjetas de crédito y a los bancos en lugar de ayudar a las personas trabajadoras. Y como presidente seguiré peleando por lograr una buena legislación sobre la bancarrota.” — Obama
7. Empleo y salario
El plan de Obama para cambiar el rumbo de la economía incluye aumentar los salarios y el gasto en obras públicas.
• Financiar programas de capacitación laboral e incorporar en ellos la capacitación en tecnologías “verdes”.
• Elevar el salario mínimo a 9.50 dólares por hora para el 2011 y ajustar los aumentos futuros a la inflación.
• Duplicar la aportación federal para la investigación básica y hacer que el crédito fiscal a la Investigación y el Desarrollo sea permanente.
• Establecer un banco de inversión en infraestructura con 60,000 millones de dólares para ayudar al financiamiento de obra pública. Crear también un Fondo de emergencia del Trabajo por 25,000 mdd para financiar otros proyectos de infraestructura.
• Establecer descuentos fiscales para las empresas que mantengan o incrementen el número de empleos de tiempo completo en territorio estadounidense en comparación con los empleos creados en el exterior.
• Otorgar en 2009 y 2010 un crédito fiscal temporal de 3,000 dólares para las empresas por cada nueva contratación de tiempo completo que hagan en territorio estadounidense.
• Eliminar temporalmente los impuestos sobre los beneficios de desempleo.
• Impulsar la sindicalización
“Daremos incentivos a las empresas y consumidores que ahorren energía y construyan edificios más eficientes. De esa forma crearemos trabajos bien pagados que no puedan tercerizarse a otros países.” – Obama.
Fuente: Banca y Negocios
Obama promete atacar de frente la crisis
Cambio en la Casa Blanca – La primera rueda de prensa
El líder demócrata propone un plan de rescate para la clase media y para sectores como la industria del automóvil – “Es el mayor reto económico en nuestras vidas”
ANTONIO CAÑO - Washington – 08/11/2008
El presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, presentó ayer una serie de medidas destinadas a promover el crecimiento económico y aliviar los efectos de la actual crisis financiera, pero aseguró que ninguna de esas iniciativas entrará en vigor antes de que asuma la presidencia y que durante el tiempo que queda hasta esa fecha, el 20 de enero, se limitará a ayudar, no a dirigir.
El presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, presentó ayer una serie de medidas destinadas a promover el crecimiento económico y aliviar los efectos de la actual crisis financiera, pero aseguró que ninguna de esas iniciativas entrará en vigor antes de que asuma la presidencia y que durante el tiempo que queda hasta esa fecha, el 20 de enero, se limitará a ayudar, no a dirigir. “Estados Unidos sólo tiene un presidente y un Gobierno”, aseguró Obama en la primera conferencia de prensa que celebra desde que ganó las elecciones, el pasado martes.
Obama explicó que el mismo principio se aplica a la política internacional. Aunque ha recibido felicitaciones y propuestas de diálogo desde distintas partes del mundo, incluido Irán, el presidente electo recordó: “No soy presidente hasta el 20 de enero”. Insistió, no obstante, en su posición contra el desarrollo nuclear en ese país.
Obama, dijo que, probablemente, discutirá esos temas el próximo lunes con el todavía presidente, George W. Bush, en un encuentro que tendrán en la Casa Blanca, acompañados de sus esposas. Pero también afirmó que no acude a esa cita con el propósito de interferir en la gestión de la actual Administración “ni con voluntad de encontrar diferencias sino con el ánimo de ayudar”. “Acudo con espíritu bipartidista y dispuesto a ver lo que ambos podemos hacer para corregir los problemas”, dijo Obama.
Aseguró, eso sí, que “inmediatamente después” de asumir el cargo, su Administración adoptará una serie de iniciativas destinadas a mejorar la economía. Esas medidas, explicó, están pensadas con cuatro objetivos: crear un plan de rescate para la clase media, apoyar a otros sectores de la economía que se están viendo afectados por la crisis financiera, especialmente el de la industria del automóvil, revisar las medidas tomadas hasta ahora para estabilizar los mercados financieros y fortalecer la economía.
Obama no ofreció detalles sobre esos proyectos. Calificó la situación actual como “la peor crisis que había conocido” en su vida y admitió que será una dura tarea hacerle frente. Anticipó que “algunas de las decisiones que tenemos que tomar no van a ser fáciles” y, pese al complicado horizonte con el que le toca gobernar, transmitió su confianza en que su presidencia “tendrá un impacto positivo” sobre la crisis existente.
Con relación a los nombramientos de los altos cargos de su Administración se limitó a decir que “serán anunciados cuando estén decididos”. Pero aportó algunas otras informaciones de interés en estas jornadas de obamamanía. Dijo que su familia todavía no había tomado una decisión sobre el perro que les acompañará en la Casa Blanca -tema estrella en Internet- y que tendrán que tener dos consideraciones al respecto: que una de las hijas, Malia, es alérgica a los animales, y que se dé prioridad a un perro de adopción. “Un chucho es más como yo”, declaró el próximo presidente de Estados Unidos.
Obama compareció ante los periodistas después de una reunión de varias horas con un grupo de 17 asesores económicos que han estado a su lado a lo largo de la campaña electoral. Entre ellos están las dos figuras que más insistentemente son mencionadas como posible próximo secretario del Tesoro: Lawrence Summers, un antiguo ocupante de ese mismo puesto durante la Administración de Bill Clinton, y el actual presidente de la Reserva Federal de Nueva York, Timothy Geither. Éste último ganó gran crédito entre los expertos durante el terremoto financiero del mes pasado.
Otros participantes en la reunión fueron el también ex secretario del Tesoro Robert Rubin; Paul Volcker, ex presidente de la Reserva Federal; el alcalde de la ciudad de Los Ángeles, Antonio Villaraigosa; Robert Reich, ex secretario de Trabajo; William Daley, ex secretario de Comercio; William Donaldson, ex presidente de la agencia reguladora de los mercados financieros (SEC); Laura Tyson, ex presidenta del Consejo de Asesores Económicos; el inversor y presidente de Hathaway, Warren Buffett, y los jefes ejecutivos de las empresas Time Warner, Google, J. P. Morgan y de la cadena de hoteles Hyatt. También asistió la gobernadora del Estado de Michigan, Jennifer Granholm, que se opone al plan de 700.000 millones de dólares (medio billón de euros) para el rescate de Wall Street impulsado por el Gobierno de George Bush y apoyado por el propio Obama.
La reunión estuvo precedida por el anuncio del dato del aumento del desempleo hasta el 6,5% después de haberse perdido más de 240.000 puestos de trabajo en el mes de octubre, el peor resultado en 14 años, lo que por sí sólo habla de las consecuencias que la crisis financiera está teniendo sobre la economía en general. Obama abrió su intervención aludiendo a esta situación.
La euforia que la victoria electoral de Obama desató entre gran parte de la población no ha sido reflejada todavía en la economía, y, aunque la Bolsa de Nueva York se mantuvo ayer al alza durante todo el día, esto no pudo compensar ni ligeramente las fuertes pérdidas que se habían registrado durante los dos días anteriores.
Los asesores económicos
Barack Obama y su vicepresidente electo, Joe Biden, se reunieron ayer con los miembros de su equipo de transición en temas económicos.
- David Bonior, congresista demócrata por Michigan desde 1977 hasta 2003.
- Warren Buffett, considerado a sus 77 años el hombre más rico del mundo, es presidente de Berkshire Hathaway, conglomerado de empresas cuyo núcleo lo forman las compañías de seguros.
- Timothy Geither, presidente de la Reserva Federal de Nueva York.
- Paul Volcker, presidente de la Reserva Federal desde 1979 a 1987.
- Robert Reich, ministro de Trabajo con Clinton desde 1993 a 1997.
- Eric Schmidt, presidente y primer ejecutivo de Google.
- Jennifer Granholm , gobernadora de Michigan.
- Penny Pritzker, presidenta de una división de la cadena de hoteles Hyatt.
- Roger Ferguson, ex vicepresidente del consejo de Gobernadores de la Reserva Federal.
- Antonio Villaraigosa, alcalde de Los Ángeles.
- Lawrence Summers y Robert Rubin, ex secretarios del Tesoro con Clinton.
- Otros miembros: William Donaldson (ex presidente de la agencia reguladora de los mercados financieros), William Daley, ex secretario de Comercio, Anne Mulcahy (presidenta de Xerox), Laura Tyson (ex presidenta del Consejo de Asesores Económicos) y Richard Parsons, (presidente de Time Warner).
Fuente: El País
Europa quiere que la reunión de Washington dé resultados en 100 días
La UE propone ampliar los objetivos al cambio climático y la lucha contra la pobreza
ANDREU MISSÉ - Bruselas – 08/11/2008
Los líderes europeos irán el próximo día 15 a Washington a la cumbre del G-20 (que agrupa a los países avanzados y emergentes) con el propósito de exigir resultados concretos sobre la reforma del sistema financiero internacional en el plazo de 100 días.
Los líderes europeos irán el próximo día 15 a Washington a la cumbre del G-20 (que agrupa a los países avanzados y emergentes) con el propósito de exigir resultados concretos sobre la reforma del sistema financiero internacional en el plazo de 100 días. “Los europeos”, dijo ayer el presidente francés Nicolas Sarkozy al terminar el Consejo Europeo, “no nos contentaremos con algunos principios vagos”. El dirigente francés, que ostenta la presidencia de turno de la Unión, subrayó que en la cumbre “existía una política común bastante detallada de la UE sobre la reforma del sistema financiero”.
El documento aprobado ayer establece que durante un periodo de 100 días a partir del 15 de noviembre deberán elaborarse las medidas para la reforma del sistema financiero internacional, cuyo elemento central será reforzar el Fondo Monetario Internacional (FMI), “para que juegue un papel central en una arquitectura financiera más eficaz”. Después de este periodo, la UE propone la celebración de una nueva cumbre internacional en la que se revisará la puesta en práctica de las medidas adoptadas en Washington.
El debate de ayer, que se prolongó durante más de tres horas y media, sirvió para ampliar los objetivos de la cumbre. La UE quiere “integrar la reforma del sistema financiero en el conjunto más amplio de desafíos del siglo XXI que permanecemos determinados a abordar: seguridad alimentaria, lucha contra la pobreza y cambio climático y promoción del libre comercio a través de la conclusión del ciclo de Doha”.
Pero la unanimidad de los dirigentes proclamada por Sarkozy no fue tan evidente. Mirek Topolanek, primer ministro de la República Checa, que sucederá a Francia en la presidencia de la Unión, señaló que Sarkozy se presentará a la reunión del G-20 con un “mandato vago”. El líder checo se refería a las discrepancias entre los Veintisiete que no quisieron formalizar que los asistentes a la reunión de Estados Unidos iban con un mandato expreso de la Unión.
Las discrepancias fueron expuestas también por el primer ministro sueco, Fredrik Reinfeldt, quien señaló que “el documento (aprobado en la cumbre) no compromete a nada porque no es una cumbre oficial”. Reinfeldt expresó su temor porque se volviera a regular lo que se había desregulado hasta ahora. “Yo quiero pocas reglas y claras”. Añadió que Sarkozy se presentaría en Washington como representante de la Unión, pero que en realidad carecía de esta representación.
Sarkozy insistió, no obstante, en que “Europa iría a Washington con la voluntad de defender la línea de la transparencia y de la refundación” y que los líderes europeos están de acuerdo en la conveniencia de “hablar con una sola voz”.
La canciller alemana, Angela Merkel, apeló a la necesidad de actuar rápidamente. “No podemos esperar durante años hasta que la crisis haya terminado”. Añadió que los europeos “necesitamos sacar nuestras conclusiones rápidamente”.
Para el primer ministro británico, Gordon Brown, “todo el mundo es consciente de que estamos ante una crisis global que requiere una solución global y por esto he estado hablando con otros dirigentes mundiales para ver que podamos acordar entre todos, porque éste no es tiempo para reacciones ordinarias”. En cuanto a la refundación del FMI que promueve la UE, Brown desea que esta institución vuelva a recuperar su función de banco central global, como se estableció en Bretton Woods.
Fuente: El País
Bretton Woods y Washington: de ayer a hoy
TRIBUNA: GABRIEL TORTELLA
Es difícil que la próxima cumbre internacional que se celebrará en Estados Unidos llegue muy lejos. Ni Bush, presidente saliente, ni Obama, recién elegido, tienen la autoridad para impulsar grandes decisiones
GABRIEL TORTELLA 08/11/2008
Se habla con frecuencia estos días de los paralelos entre la conferencia de Bretton Woods (julio, 1944) y la inminente reunión de Washington el próximo día 15. En efecto, algo tienen en común ambas conferencias en suelo norteamericano; pero las diferencias son quizá mayores. El mayor paralelismo radica en que las dos tratan de recomponer o reconstruir un sistema crediticio hecho añicos por una serie de catástrofes económicas: las de la Gran Depresión de los años 30 y la Guerra Mundial en el caso de Bretton Woods; y la derivada de la crisis de las hipotecas y las burbujas inmobiliarias, que estalló en Estados Unidos en junio de 2007, en el caso de la reunión de Washington.
La primera gran diferencia entre ambas radica en las circunstancias: la conferencia de Bretton Woods tuvo lugar en plena Guerra Mundial. Parecía ya clara la victoria de los Aliados, pero aún quedaba un año largo de lucha cruenta en Europa y en el Pacífico; hacía apenas un mes que las tropas aliadas habían desembarcado en Normandía e iniciado una lenta y trabajosa reconquista de Francia. Por graves que sean hoy los enfrentamientos internacionales y las guerras locales, la escala de tensión y violencia mundial es mucho menor.
Otra considerable diferencia estriba en que la conferencia de Bretton Woods tuvo lugar unos 15 años después del inicio de la crisis económica en 1929. Transcurrieron una larga década de depresión y cinco años de guerra antes del histórico acuerdo que sentó las bases del sistema monetario internacional de la segunda mitad del siglo XX. La conferencia de Washington, por el contrario, está convocada a poco más de un año de estallar la crisis, cuando el calado y la extensión de ésta se han hecho indudables y temibles. La celeridad con la que se ha organizado la conferencia de Washington es un acierto, pero hay que recordar que también durante la Depresión se convocaron varias conferencias, como la de Londres en 1933, que al cabo concluyeron en fracaso.
También es bastante diferente el tipo de problema a resolver. En Bretton Woods se trató de encontrar solución a los problemas monetarios de un lado, y de reconstrucción física tras la guerra de otro. El problema más acuciante para los reunidos en Washington es el de la reconstrucción del sistema de crédito internacional. El sistema monetario internacional actual, aunque muy diferente del que surgió de Bretton Woods, no plantea graves problemas inmediatos que requieran una reunión internacional de la envergadura de la que se prepara en Washington. Tampoco son comparables los integrantes de ambas reuniones. En Bretton Woods se reunieron los países fundadores de la Organización de Naciones Unidas. En Washington se van a reunir las naciones más desarrolladas (el G-8) con una representación de las naciones emergentes (el G-12). En principio, las Naciones Unidas no tienen ningún papel en Washington, aunque sí lo tenga el Fondo Monetario Internacional que es, al menos de iure, una agencia de la ONU. Examinemos con un poco más de detalle cuáles eran los problemas que se planteaban en 1944 y qué solución se les dio, para luego referirnos a las cuestiones de la crisis actual.
En 1944, ante el previsible final de la Guerra Mundial con la victoria aliada, se trataba de poner las bases económicas de lo que se anunciaba como una difícil postguerra. Economistas y políticos coincidían en que los orígenes de la guerra radicaban en la Gran Depresión, que favoreció el ascenso de Hitler al poder en Alemania y que dio alas a los movimientos totalitarios en todo el mundo, desde Japón hasta Argentina pasando por España. Una de las causas de la depresión fue el derrumbamiento del sistema monetario internacional al quebrar el patrón oro, que había facilitado los pagos internacionales desde mediados del siglo XIX. El problema del patrón oro era que imponía una rígida política monetaria que impedía llevar a cabo una expansión anticíclica en épocas de depresión. Ante la magnitud de la que tuvo lugar en los años 30, el patrón oro fue abandonado gradualmente, pero eso causó una crisis de confianza de escala mundial que hizo que el comercio internacional cayera en picado y con ello la producción se contrajera y el paro aumentara de modo aterrador. El aumento del paro trajo consigo el caos político que favoreció el totalitarismo. Lo primero que se trataba de resolver en Bretton Woods, por tanto, fue el problema de los pagos internacionales, algo que sustituyera al patrón oro y permitiera la expansión comercial que la reconstrucción tras la guerra requería. Por eso allí una de las estrellas fue Keynes, el economista que mejor había entendido los problemas monetarios del periodo de entreguerras.
De la conferencia surgieron dos agencias económicas de la entonces incipiente ONU, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM). El primero estaba destinado a resolver los problemas monetarios internacionales, el segundo a contribuir a financiar la reconstrucción física tras la guerra. El FMI trataba de mantener una de las características del patrón oro, los tipos de cambio fijos, cuya ventaja era eliminar el “riesgo país”, la desconfianza que genera la inestabilidad de los tipos de cambio, que es uno de los mayores obstáculos al comercio internacional. Para mantener la estabilidad de los tipos de cambio el FMI prestaría dinero a los países con problemas de balanza de pagos y, en casos extremos, les permitiría devaluar con la condición de llevar a cabo reformas estructurales que mejoraran su competitividad. Un caso paradigmático fue el Plan de Estabilización español de 1959, que favoreció una profunda reforma de la economía española y permitió las altas tasas de crecimiento de la era del “desarrollismo” en los 60. En general puede decirse que el sistema de Bretton Woods fue un éxito y que si quebró en 1971 fue por la inflación y déficit estadounidenses debidos a la Guerra de Vietnam. Se volvió a los cambios flotantes, pero la cooperación era mayor, y los bloques monetarios (dólar, euro, libra, yen y yuan) reducen la incertidumbre.
La crisis actual, a la que la inminente conferencia de Washington pretende poner remedio, no es el fracaso del sistema capitalista, como muchos afirman. En primer lugar, porque las economías crecen cíclicamente, es decir, con crisis periódicas, desde tiempos bíblicos; en segundo lugar, porque los culpables de la presente crisis están más en el sector público que en el privado. El que algunos banqueros y financieros cometan excesos en su deseo de abultar sus cuentas de resultados es casi inevitable. La responsabilidad última, sin embargo, recae sobre el estamento político, que no ha ejercido adecuadamente su misión supervisora y sancionadora, y sobre los bancos centrales que no han restringido a tiempo la burbuja crediticia.
Por otra parte, la crisis no es exclusivamente estadounidense, porque muchos otros países, como España, tenían sus propias burbujas, que estallaron como ecos de la de allí. Por tanto, lo que cuerdamente se propone a petición del presidente Sarkozy en la reunión de Washington es reformar el sistema financiero internacional, probablemente dando mayores poderes y medios al FMI para regular e inspeccionar el sistema crediticio mundial, actuando como prestamista de última instancia. Se trata, a su vez, de impedir que la crisis se extienda demasiado, tratando de que los principales países adopten medidas coyunturales concertadas. En Bretton Woods lo que se sometió a los reunidos fue un documento anglo-estadounidense largamente preparado, y redactado en una reunión previa en Atlantic City. No hay indicios de que una tal preparación se haya llevado a cabo ahora. Por otra parte, la iniciativa de la reunión de Washington es europea, y siendo los presidentes Bush saliente y desprestigiado y Obama recién electo, es poco probable que ninguno de ellos tenga autoridad bastante ahora para tomar grandes iniciativas. Sin la plena cooperación de EE UU poco se puede hacer. Todo ello hace temer que, a pesar de las declaraciones rimbombantes que sin duda se producirán al terminar el encuentro, lo de Washington sea un nuevo parto de los montes. Ya se habla se una nueva reunión tras la toma de posesión de Obama, signo indudable de lo poco que se espera de esta cita.
Fuente: El País
BM advierte sobre nueva zona de peligro
07 de noviembre de 2008
WASHINGTON (Reuters) — Los países en desarrollo están entrando en “una nueva zona de peligro” a medida que la crisis financiera se esparce a sus economías, indicó un documento del Banco Mundial preparado para la reunión que este fin de semana celebrarán los ministros de Finanzas del Grupo de los 20.
El documento del Banco Mundial, a ser presentado en la reunión de ministros que se realiza en Brasil, dice que los países en desarrollo se enfrentan a crecientes riesgos tras la caída de las exportaciones, inversiones y el empeoramiento de las condiciones crediticias.
Los países en desarrollo como China e India parecieron estar protegidos de la crisis que comenzó en Estados Unidos y se esparció rápidamente a Europa.
Pero los economistas ahora han recortado sus proyecciones de crecimiento para casi todos los países en el mundo en desarrollo, incluyendo a China, Rusia, Brasil y México.
Esto podría revertir el progreso logrado en reducir la pobreza en muchos de estos países, dijo el Banco Mundial, advirtiendo a las ricas naciones donantes que éste no era el momento para recortar la ayuda a los pobres.
El Banco dijo que los países que dependen de las exportaciones, de los giros enviados a sus casas por los trabajadores inmigrantes o de la inversión extranjera, eran los más vulnerables a la desaceleración económica.
Identificó a 20 naciones en desarrollo cuyas economías han sido las más golpeadas. Sin nombrarlas, dijo que siete se encontraban en Europa y Asia Central y ocho en Latinoamérica.
Durante las recientes semanas, el debilitamiento de la demanda global ha hecho caer los precios de los alimentos y el combustible, pero el Banco Mundial dijo que los precios eran aún altos cuando se los comparaba con los de varios años atrás, obligando a los gobiernos a pagar más para alimentar a su gente.
El Banco Mundial dijo que será duro para algunos gobiernos recuperar las pérdidas tras casi un año con precios elevados.
“Las recientes declinaciones en los precios de los alimentos y los combustibles no implican que las presiones y los problemas hayan desaparecido”, dijo el Banco. “Para los muy pobres, el reducir el consumo desde los ya muy bajos niveles, aún durante un corto período, podría tener una importante consecuencia a largo plazo”, advirtió.
Además, los pobres tendrán ahora que enfrentarse con las repercusiones de la desaceleración económica global.
Los países exportadores de materias primas que obtuvieron ganancias de los altos precios ahora se enfrentan a menores ingresos a medida que esos precios caen en picada.
Mientras tanto, las inversiones en los países en desarrollo, la columna vertebral del crecimiento económico, han caído como resultado de los problemas en los mercados crediticios globales.
“Existe un riesgo de que la inversión en los países en desarrollo pueda estar dirigiéndose hacia una ‘tormenta perfecta’”, dijo el Banco.
A menos que los mercados de crédito se descongelen rápidamente, las consecuencias para los países en desarrollo podrían ser severas, aún para los sólidos sectores financieros internos, a los que le será difícil el tomar préstamos.
Incluso los países más pobres, que no están bien integrados en el sistema financiero global, serán afectados por la merma en la demanda de exportaciones, por una caída en las remesas y por los menores precios de las materias primas, dijo el Banco.
Fuente: CNNExpansión
¿Quiénes son los diez mayores ganadores de la crisis financiera?
Todo el mundo habla de las víctimas de la crisis, pero poco se habla de los personajes que han logrado escapar del vendaval de las últimas semanas
![]()
El diario The Times sitúa al presidente del Santander, Emilio Botín, y al principal ideólogo del comunismo, Carlos Marx, en su ranking de “los diez mayores ganadores de la crisis financiera”.
El rotativo señala que, aunque todo el mundo conoce a las grandes víctimas de la crisis, menos atención se ha prestado a los ganadores, por lo que ha decidido cubrir ese vacío con una lista de “los diez Houdinis de la contracción crediticia que se han escapado de la crisis financiera”.
Botín comparte ranking con otros compañeros de ruta menos impensados que el autor de El Capital, como el nuevo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, o el primer ministro británico, Gordon Brown.
Del banquero español el diario londinense destaca que la entidad que dirige ha crecido a base de impulsar una banca comercial que no se ha mezclado en ingenierías financieras dudosas como las vinculadas a las hipotecas de alto riesgo o subprime.
Gracias a eso, el Santander es ahora el quinto banco más grande del mundo atendiendo a los beneficios que genera y, en el Reino Unido, contando con Abbey y tras su participación en el rescate de Alliance&Leicester y Bradford&Bingley, “supervisa a casi 25 millones de clientes británicos”.
De Marx, el conservador diario londinense apunta que la crisis le ha ganado un nuevo respeto, del que son indicadores el hecho de que en las librerías alemanas “han aumentado un 300% las ventas de El Capital y que cada vez hay más visitantes a su lugar de nacimiento en Trier (40.000 en lo que va de año).
Otros triunfadores en medio de la crisis son Ronald McDonald, el payaso-mascota que simboliza la conocida cadena de comida rápida, y relativamente barata, que está vadeando con suficiencia las turbulencias económicas.
Por útlimo, se incluye a Bart Becht, presidente del grupo de productos del hogar Reckitt Benckirser (con marcas como Harpic), que ha registrado un último beneficio trimestral de 460 millones de euros, debido, aparentemente, a que al salir menos a comer o cenar fuera hay más tiempo para hacer limpieza en casa y más motivo para cargar el lavaplatos.
Fuente: InfobaeProfesional
Obama promete en su primera comparecencia un plan de rescate y ayudas para los parados
Jose Luis de Haro – 8/11/2008

En su primera rueda de prensa como presidente electo, Barack Obama, esbozó lo que serán sus prioridades para poner en orden la economía de Estados Unidos. Acompañado por los 17 miembros de su equipo de transición más el futuro vicepresidente, Joe Biden y su próximo jefe de gabinete, Rahm Emanuel, el próximo mandatario demócrata del país reconoció que es necesario aprobar un nuevo plan de estímulo lo antes posible. “Si la actual Administración no lo hace eso será lo primero que haga como presidente”, señaló.
Obama asegura que, si bien hasta el próximo 20 de enero no tomará posesión de su cargo, ya trabaja con su equipo de consejeros para atajar cuanto antes los males que se ciernen sobre la economía del país. Así, afirmó que se necesita “un plan de rescate para la clase media que suponga la inversión en la creación de empleos y alivie a la gente que ha visto reducida su nómina”. Está previsto que la futura Administración Obama apruebe ayudas a los parados que, según explicó el presidente electo, consistirían en ampliar el seguro por desempleo.
Respaldo a las pymes
En este sentido, añadió que “hay que plantearse el impacto de la crisis sobre otros sectores, como las pymes que no reciben créditos y los gobiernos locales que ven reducidos sus presupuestos. La crisis es global por lo que exige una respuesta global”, añadió. Y entre estos sectores tampoco se olvidó del sector automovilístico, tan revuelto en los últimos días ante el anuncio de grandes empresas como General Motors o Ford sobre su intención de seguir reduciendo plantilla en los próximos meses.
El demócrata reconoció que la solución “no será rápida”, además de dejar claro que “no será fácil salir del agujero en que estamos”. Sin embargo, reiteró que “EE UU es un país con recursos y tendremos éxito si trabajamos conjuntamente dejando al lado las diferencias partidistas”.
Sector automovilístico
El que fuera senador de Illinois puso de manifiesto que también trabaja en un plan prioritario que ayude al sector automovilístico. Además, dijo que una vez que se instale en la Casa Blanca tiene intención de revisar la implementación de las medidas aprobadas por la Administración Bush para hacer frente a la crisis financiera. Obama quiere asegurarse de que la gestión de activos en las principales entidades bancarias del país es correcto y que se vela por las familias que corren el peligro de perder su casa.
A la pregunta sobre cuándo elegirá al próximo secretario del Tesoro de EEUU o a su secretario de Estado, Obama prefirió mantener la calma y aseguró que durante las próximas semanas dará a conocer a sus elegidos. Eso sí dejó claro que no quiere tomar decisiones precipitadas.
Primera reunión de su equipo
El futuro presidente se reunió antes con sus principales asesores económicos para determinar cuáles deben de ser sus primeras medidas para curar la alicaída economía estadounidense. Lawrence Summers, secretario del Tesoro bajo la Presidencia Clinton y uno de los 17 miembros del equipo de transición del demócrata, afirmó que “no empezamos de cero. Durante toda la campaña el presidente electo ha estado hablando sobre las medidas que deben llevarse a cabo. Debemos poner a la clase media en el centro de todas la políticas económicas, algo que no ha sucedido en los últimos años”, aseguró Summers, uno de los nombres que más fuerte suenan para responsabilizarse del Tesoro de EEUU.
Consulte la información completa en la edición de fin de semana de diario elEconomista.
Fuente: El Economista
EU ya está en recesión: Fed de Atlanta
07 de noviembre de 2008
PALM BEACH/NUEVA YORK (Reuters) — Las enérgicas medidas adoptadas por la Reserva Federal no impedirán que empeore rápidamente una recesión en Estados Unidos, dijo el viernes un miembro del banco central, sugiriendo que podrían necesitarse medidas más audaces.
“Ahora no es el momento de ser indeciso”, dijo el presidente de la Reserva Federal de Atlanta, Dennis Lockhart, durante un acto con empresarios.
“La economía de Estados Unidos pareció debilitarse dramáticamente en septiembre y octubre (…). Los problemas son ahora de ancha base”, agregó Lockhart.
Sostuvo que la economía estadounidense ya estaba en recesión y que el crecimiento del cuarto trimestre podría mostrar una caída más intensa que la contracción del 0.3% de los anteriores tres meses.
“Preveo una debilidad sustancial al menos hasta el primer semestre del 2009. Esta debilidad exacerbará el panorama del empleo. En mi panorama, el desempleo subirá algo más”, afirmó.
Dese septiembre del 2007, la Fed ha recortado las tasas de interés en 425 puntos básicos, hasta su actual 1%, e inyectó más de 1 billón de dólares en liquidez al sistema bancario para atenuar los efectos de la crisis financiera.
Durante el evento, Lockhart dijo que dos cosas deben pasar antes de que el impacto de estas medidas tenga efecto.
“Primero, los precios de las casas tienen que dejar de caer y los volúmenes de cesaciones de pagos y ejecuciones tienen que dejar de subir. Segundo, el desapalancamiento del sistema financiero debe seguir su curso”, explicó.
Lockhart dijo que las condiciones del mercado habrían mejorado en los últimos días, pero que era prematuro declarar el fin de la crisis.
“Ha habido señales de mejoría últimamente, pero la preocupación persiste”, señaló.
Por otro lado, la Fed ya no tiene que preocuparse tanto por la inflación, en medio de señales problemáticas sobre el crecimiento económico.
“Como consecuencia de la debilidad de la economía estadounidense, las presiones inflacionarias parecen estar declinando”, afirmó.
Goldman Sachs es pesimista
Estados Unidos está hundiéndose en una recesión más profunda de lo que se proyectaba anteriormente y la tasa de desempleo subiría al 8.5% a fines del 2009, dijo el banco Goldman Sachs.
Jan Hatzius, economista senior del banco, citó una reciente “acumulación de evidencia de que la demanda doméstica y la producción de Estados Unidos continúan bajando fuertemente”, a medida que la economía se desploma bajo la persistente tensión de la crisis del crédito más severa en décadas.
Goldman anticipa que el desempleo probablemente continuará aumentando en el 2010 porque la economía enfrentaría un exceso de oferta de casas bajo unas condiciones del crédito que, por más que serían más flexibles que ahora, igualmente continuarían siendo restrictivas.
El banco ha marcado a la baja sus proyecciones de corto plazo para la economía, anticipando que el producto interno bruto se contraiga a un ritmo anualizado de 3.5% en el cuarto trimestre, más que la retracción calculada anteriormente, de 2%.
Fuente: CNNExpansión
Obama gana y abre una nueva era
A. Martínez / S. Cordera.- 05/11/2008
“Va a destruir los prejuicios. Va a abrir puertas. Realmente creo que Obama va a cambiar este país”. Lia, una joven negra estadounidense, expulsa euforia y esperanza por cada uno de sus poros. Ni la crisis económica, ni los futuros recortes presupuestarios, ni siquiera Iraq, pueden convercerla de la títanica tarea que aguarda al nuevo presidente de los Estados Unidos, Barack Obama. “Él pretende abaratar el sector privado en la sanidad. Sus políticas están bien planteadas para fortalecer a la clase media. Lo que va a cambiar en política exterior es que empieza la etapa de diálogo”, dice a El Confidencial. Lia no duda, ni por un segundo, de que está viviendo un momento histórico.
La noche supo a victoria demócrata desde los primeros compases. Conforme se acercaba la hora de conocer los primeros resultados preliminares en los estados de Indiana, Kentucky y New Hampshire, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, elegido por el Partido Demócrata en España para vivir la noche electoral, cientos de estadounidenses comenzaban a sentir que las encuestas preelectorales eran correctas. La euforia estalló cuando los primeros datos dieron como vencedor al candidato demócrata en nueve estados: Vermont (3), Nueva Jersey (15), Massachusetts (12), Maryland (10), Maine (4), Illinois (21), Delaware (3), DC (3) y Connecticut (7).
Por el contrario, el triunfo del republicano John McCain únicamente ganaba en los estados de Kentucky (8 votos), Carolina del Sur (8), Oklahoma (7) y Tenessee (11 votos electorales), lo que parecía confirmar a tempranas horas de la madrugada que las elecciones presidenciales dejarían como ganador absoluto al joven senador afroamericano. Hasta ese momento, Obama había obtenido 74 puntos frente a los 34 de McCain, pero aún estaba lejos la cifra de 270 votos para ser presidente de los EEUU. “Es increíble. Es algo histórico. En Estados Unidos hay una gran historia de prejuicios por el color de la piel. Él hará lo que promete, limpiará lo que Bush ha hecho”, dice Lia. Sus amigas estallan en gritos cuando la CNN anuncia que Obama ha ganado en Pensilvania, un estado clave que vaticinaba el triunfo del senador de Illinois.
Pasadas las dos de la madrugada del miércoles, se hizo el segundo recuento. Obama había conseguido ya la victoria en ocho estados más. Michigan (17), Minesota (10), Nueva York (31) Rhode Island (4), Pensilvania (21) y Wisconsin (10), que le otorgaban 174 puntos, frente a los 5 más que había obtenido el senador McCain -Alabama (9), Arkansas (6), Dakota del Norte (3), Geogia (15) y Wyoming (3),que le daban escasos 70 votos-. La balanza se inclinaba, casi definitivamente, a favor de Obama cuando llegó una de las noticias más esperadas de la noche: la victoria del candidato demócrata en Ohio (20), uno de los estados más codiciados de esta contienda que le dio el triunfo a George W. Bush en 2004 y con la que Obama alcanzaba los 200 puntos de los 270 que necesitaba para ser presidente electo.
McCain ya sólo podía esperar un milagro, algún hecho insólito que cambiase la clara tendencia que arrojaba el electorado estadounidense. La noticia corrió como la espuma entre los simpatizantes demócratas. En una de las carpas instaladas para los medios de comunicación en el Parque Grant de Chicago, el personal de campaña de Obama comenzó a repartir cervezas, al mismo tiempo que el senador por Pensilvania, Robert Casey, era el primero en declararse convencido de que Estados Unidos tenía un nuevo presidente, un joven negro, hijo de un keniata y una mujer blanca de Kansas.
Fuente: Cotizalia
Wall Street se recuperó pese a datos del desempleo y GM
07/11/2008

Foto: Benelux/zefa
La Bolsa de Nueva York se recuperó este viernes luego de dos sesiones en caída, pese a un importante deterioro del mercado laboral y pérdidas abismales de General Motors, al borde de la quiebra: el Dow Jones ganó 2,85% y el Nasdaq 2,41%.
Según cifras definitivas de cierre, el Dow Jones Industrial Average (DJIA) ganó 248,10 puntos, a 8.943,89 unidades y el Nasdaq, de alto componente tecnológico subió 38,70 puntos, a 1.647,40 unidades.
El índice ampliado Standard & Poor’s 500 aumentó por su parte 2,86% (25,87 puntos), a 930,75.
“El mercado se recupera luego de dos sesiones de fuerte baja” subrayó Owen Fitzpatrick, del Deutsche Bank. El Dow Jones había perdido entre miércoles y jueves más de 10%, un retroceso no registrado desde octubre de 1987 en ese lapso.
© 1994-2008 Agence France-Presse
