Archivo para Noviembre 10th, 2008
Venezuela: Primera plana de "Reporte Diario de la Economía" del día 10 de Noviembre de 2008
Graves Problemas financieros pudieran afectar a PDVSA según "Reporte" Diario de la Economía
¿Alguien recuerda la guerra en Georgia? La UE normaliza sus relaciones con Rusia apenas 3 meses después
Antonio León. Bruselas – 10/11/2008

Trabajadores de la empresa rusa Gazprom durante las labores de reconstrucción del gasoducto Asia Central-Centro. Foto: Efe
Europa es demasiado dependiente del gas y del petróleo ruso como para enfadarse durante demasiado tiempo con Moscú. Los ministros de Asuntos Exteriores de los 27 países de la UE desbloquearon ayer la negociación de un acuerdo de asociación estratégica con Rusia, negociación que aplazaron el 1 de septiembre para sancionar a Rusia por su invasión militar de Georgia en agosto.
El deshielo de las relaciones entre ambos bloques lo escenificarán este viernes 14 de noviembre Nicolas Sarkozy, presidente francés y presidente semestral de la UE, y Dimitri Medvedev, presidente ruso. Ambos celebrarán en Niza una cumbre entre UE y Rusia.
La UE y Rusia ya disponen de un acuerdo de asociación, pero el objetivo de las negociaciones que serán retomadas en breve es profundizarlo. El futuro acuerdo incluirá tanto las relaciones políticas como las económicas.
Garantizar el suministro
Una de las prioridades europeas es garantizar que Rusia sea un suministrador energético fiable y que no transvasará demasiadas exportaciones hacia China. Moscú suministra el 42% de las importaciones de gas natural de la UE, y el 32% de las de petróleo, según cifras de Eurostat correspondientes al año 2005.
Las negociaciones entre Moscú y Bruselas deberían haber comenzado hace dos años. Pero el inicio fue vetado primero por Polonia y luego por Lituania. Los países del Este de la UE tienen aún sin cicatrizar las heridas que el yugo soviético les provocó durante la Guerra Fría, lo que enrarece las relaciones del conjunto del club comunitario con Moscú. Ambos países levantaron sus respectivos vetos la pasada primavera y permitieron el inicio de las negociaciones antes del verano.
Pero la declaración de independencia de las regiones de Osetia del Sur y Abjasia, y la guerra en Georgia en agosto complicaron el panorama. Los jefes de Estado y Gobierno de la UE celebraron una cumbre en Bruselas el 1 de septiembre, y decidieron aplazar (no suspender) las negociaciones para estrechar sus vínculos con Rusia.
La decisión de iniciar la negociación precisó en primavera de la uninimidad de los 27 países de la UE. Para evitar nuevos vetos tan minoritarios, la decisión de septiembre fue simplemente aplazar los contactos; de manera que no es necesario una nueva decisión formal por unanimidad para retormarlos, lo que ha dejado a Lituania fuera de juego.
Despliegue misiles rusos
La UE apuesta por mantener abiertas todas las vías de diálogo con Rusia no sólo pese a la guerra de Georgia, sino también pese a la reciente decisión rusa de desplegar misiles en el enclave de Kaliningrado (territorio ruso entre Polonia y Lituania) como respuesta al despliegue del escudo antimisiles de Estados Unidos en Polonia y República Checa.
Fuente: El Economista
Economía en EU, ¿recesión o depresión?
La actividad del país está en mala forma, pero compararla con la Gran Depresión es un gran error; a diferencia de 1930, el desempleo es menor, no hay deflación y aunque lento, los salarios repuntan.
02 de junio de 2008
Aunque los analistas sí mencionan una posible recesión, comparar la crisis con la Gran Depresión, está lejos de la realidad. (Archivo)
Por: Paul R. La Monica
NUEVA YORK — Muchas personas piensan que la economía estadounidense no está en recesión y que son los medios, o mejor dicho los periodistas, los que se encargan de difundir el pesimismo por razones egocéntricas: porque queremos que Obama llegue a la Casa Blanca; porque de esa manera ayudamos a que nuestros amigos vendan caro para luego comprar barato; porque los titulares alarmistas atraen más lectores y, por ende, los anunciantes pagan más.
Pero la gran mayoría piensa que los columnistas como yo no decimos la verdad sobre la situación de la economía, que las estadísticas del gobierno son mentira y que este es, de hecho, el peor momento de la economía norteamericana.
Algunos incluso la califican como “Depresión.” Pero eso es ir demasiado lejos, una cosa es mencionar el término “recesión” cuando aún faltan los datos de un trimestre, y otra cosa muy diferente es llamarla “depresión”, palabra peligrosa y equivocada.
Para dejar clara la diferencia basta recurrir a los libros de historia. La crisis de 1930 fue mucho peor: la tasa de desempleo se disparó durante la Depresión, alcanzado casi el 25% en 1933.
Mientras que la tasa de desempleo actual asciende a sólo 5%, a poca distancia del 4.5% registrado el año pasado. Otra característica de la Depresión fue la deflación, algo que obviamente no sucede hoy. Los salarios han subido, aunque menos de lo que muchos quisieran. El principal temor en estos días es la inflación en los costos de alimentos y combustibles.
Pero hay razones para creer que la presión de la inflación se mitigará, pues el precio de las materias primas se debe en parte a cierta burbuja especulativa. Además, si la Reserva Federal puede estabilizar al dólar, ello también repercutirá en los costos de la comida y la gasolina.
Por último, está la bolsa de valores. Es necesario atender los altibajos de las acciones, aunque muchos crean que lo que pasa en Wall Street no afecta a las personas de a pie.
Eso no es verdad, pues tarde o temprano, un mercado bursátil saludable ayudará al consumidor promedio: si a las grandes empresas les va bien, es muy probable que contraten más y paguen mejores salarios.
Un mercado recuperado también supone más riqueza para los inversionistas, y muchos estadounidenses tienen participaciones en el mercado debido a sus planes de retiro.
Asimismo, hay que recordar que la Depresión fue causada por el desplome de la bolsa de valores en octubre de 1929. El hundimiento generalizado del valor de las acciones provocó que la economía estadounidense sufriera la peor caída de su historia.
A la deriva, pero no hundida
Las recesiones son el resultado de un lento y gradual decrecimiento en la economía. La Depresión, en cambio, fue producto de un único colapso que tardó dos años en disiparse.
Y hoy el escenario es distinto. “No veo muchas semejanzas con la Gran Depresión. La economía puede estar a la deriva, pero no podemos decir que está hundiéndose. Eso fue lo que ocurrió en la Depresión, una contracción generalizada” explica Chris Probyn, economista en jefe de State Street Global Advisors.
Tampoco creo que la bajada en los precios de la vivienda sea una situación análoga. El mercado inmobiliario ha recibido mucha atención, pero sólo una pequeña minoría de propietarios son prestamistas subprime con riesgo de embargo.
Es comprensible que la caída de los precios de las casas sea frustrante para algunos, pero es algo que puede evitarse: para muchas personas una casa es aún un lugar para vivir, y no una inversión a corto plazo para obtener dinero como si fuera un cajero automático.
No me malinterpreten, no intento pintar un panorama rosa de la economía o minimizar los problemas financieros que muchos atraviesan hoy. Sólo necesitamos poner las cosas en perspectiva.
“Nunca he visto nada como esto en el mercado inmobiliario. Y para cualquier persona, las cosas pueden ponerse peor. La tasa variable hipotecaria está reajustándose, la gasolina a 4 dólares el galón, un mercado laboral débil. Estos factores pueden crear problemas. Pero la Fed ha recortado las tasas y el Congreso ha respondido con el paquete de estímulos fiscales. Cuando sucedió la Gran Depresión no existía una política fiscal para prevenirla” afirma Probyn.
Por lo tanto, calificar como “recesión” a la situación actual de la economía es quizá un poco prematuro, aunque no tan errado. Pero considerarla una “depresión” es completamente irresponsable.
Fuente: CNNExpansión
Bush ayudó a los bancos de manera ’silenciosa’ con 140.000 millones de dólares
Agencias – 10/11/2008

En medio de la turbulencia financiera de septiembre, el Gobierno de EEUU dispuso silenciosamente un cambio en los impuestos que dará a los bancos un socorro de 140.000 millones de dólares (108.000 millones en euros), ha informado este lunes el diario The Washington Post. “El Departamento del Tesoro emitió la notificación de cinco párrafos que atrajo muy poco la atención pública”, asegura el diario.
A finales de septiembre y mientras los mercados financieros amenazaban con un derrumbe, el Congreso aprobó y el presidente de EEUU, George W. Bush, promulgó una ayuda de 700.000 millones de dólares, aunque sin un plan muy claro sobre el uso de esa interveción estatal en la economía.
Según el Washington Post, los primeros que apreciaron “la magnitud enorme” del cambio ordenado por el Departamento del Tesoro fueron los abogados de las empresas que se especializan en los impuestos. “Cuando algunos legisladores se dieron cuenta del asunto, se enfurecieron”, añade el artículo. “Algunos expertos en el Congreso han llegado a la conclusión de que la medida fue ilegal, pero les preocupó que si lo decían en público podrían perjudicar varias recientes fusiones bancarias, facilitadas por esa resolución”.
Bonos multimillonarios
Los bancos de Estados Unidos ya están recibiendo unos 250.000 millones de dólares en inversiones del Gobierno que, supuestamente, tenían el propósito de consolidar la posición financiera de las instituciones para que éstas reanudaran los préstamos al público y los negocios. En cambio, los bancos siguen usando el dinero para aumentar sus reservas, pagar dividendos a sus accionistas y bonos multimillonarios a sus ejecutivos.
La modificación de una sección del código de impuestos afectó una estipulación que limitaba el tipo de exenciones fiscales aplicables en las fusiones de empresas. “El cambio ocurrió después de un esfuerzo de dos décadas de economistas conservadores y funcionarios de gobiernos republicanos para eliminar o reformar la ley que es tan poco conocida que aún expertos impositivos muy influyentes a veces no la conocen”, agrega el artículo.
Fuente: El Economista
G-20 replantea instituciones financieras
Llamó a reformular instituciones mundiales ante la crisis global, aunque no dio medidas concretas; el grupo recalcó que los países deben aumentar las inversiones del Estado y recortar impuestos.
09 de noviembre de 2008

Las decisiones para afrontar la crisis serán anunciadas el próximo fin de semana, durante un encuentro del G-20 en EU. (Archivo)
SAO PAULO (Notimex) — El llamado Grupo de los 20 (G-20), que reúne a las mayores economías del mundo y a las naciones emergentes, llamó a reformular las instituciones financieras mundiales ante la crisis global.
Al término de una reunión de dos días en Sao Paulo, los ministros de Finanzas y presidentes de los bancos centrales de la instancia coincidieron en la necesidad de tomar medidas en conjunto para afrontar la crisis financiera.
Los funcionarios evitaron, sin embargo, delinear acciones concretas para afrontar la crisis financiera, pues esas decisiones serán anunciadas el próximo fin de semana, durante un encuentro de jefes de Estado y de gobierno del propio G-20 en Estados Unidos.
Los miembros del bloque acordaron también en Sao Paulo que los países deben tomar medidas “anticíclicas” para afrontar la crisis, como aumento de las inversiones del Estado y el recorte de impuestos para incentivar la economía.
Las naciones requieren además, de acuerdo con las conclusiones de la cita, fomentar una mayor regulación de los flujos financieros, sobre todo los derivados de las actividades de instituciones de inversión.
El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, señaló en rueda de prensa que después de la próxima reunión de gobernantes en Estados Unidos debería surgir en un plazo de dos o tres meses un cronograma con medidas concretas para superar la crisis.
El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, “dio un plazo de 100 días y vamos a tratar de cumplirlo. Lo encuentro más complicado en Estados Unidos, pues están en una transición de gobierno” tras el triunfo electoral de Barack Obama, aseveró el funcionario brasileño.
Los ministros de Finanzas y presidentes de los bancos centrales del G-20 analizaron en Sao Paulo la reforma del sistema financiero mundial.
Las autoridades discutieron la eventual reorganización del sistema financiero y de entidades como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), los que para varios países perdieron capacidad de operación.
El G-20 está integrado por Gran Bretaña, Canadá, Francia, Alemania, Japón, Italia y Estados Unidos, las mayores economías mundiales, a las cuales se suman la Unión Europea y 12 países emergentes, entre ellos Brasil, Rusia, India, China, Argentina, Australia y México.
Fuente: CNNExpansión
AIG presenta pérdidas históricas mientras Estados Unidos duplica las ayudas a la aseguradora

Cotizalia.com/Agencias – 10/11/2008
American International Group (AIG), la aseguradora que tuvo ser rescatada en septiembre por el Gobierno de Estados Unidos, ha presentado pérdidas durante el tercer trimestre de 24.470 millons de dólares ó 9,05 dólares por acción. Esta cifra contrasta con el beneficio de 3.090 millones del mismo periodo del ejercicio anterior. AIG evitó la bancarrota gracias a un auxilio gubernamental de 123.000 millones de dólares hace pocas semanas.
Excluyendo las pérdidas de capital de 15.100 millones de dólares, los números rojos de el tercer trimestre de la compañía habrían sido de 9.240. La compañía justifica los malos resultados a la reestructuración del grupo, las adversas dificultades del mercado financiero y las enormes pérdidas registradas en los mercados mundiales.
“El tercer trimestre refleja las tensiones extremas, la volatilidad del mercado de capitales y las cargas significativas asociadas a la reestructuración de las actividades”, dijo el consejero delegado de AIG, Edward M. Liddy. La pérdida incluyó amortizaciones de CDS por 7.050 millones de dólares, que se suman a los 25.000 millones de dólares en pérdidas de mercado de estas garantías de deuda en los tres trimestres previos.
La Reserva Federaly el Tesoro reestructuran el préstamo a AIG
Los malos datos económicos de la compañía se conocen después de que la Reserva Federal y el Tesoro de Estados Unidos hayan revisado el plan de ayuda a AIG de 85.000 millones de dólares concedido el pasado mes de septiembre para evitar su quiebra y que ahora ascenderá a unos 150.000 millones de dólares.
En concreto, el Tesoro de EEUU comprará 40.000 millones de dólares en nuevas acciones preferentes de AIG en el marco del plan de rescate financiero, lo que permitirá a la Fed reducir a 60.000 millones de dólares (46.465 millones de euros), frente a los 85.000 millones inicialmente previstos, la línea de crédito para la aseguradora.
Asimismo, se han modificado algunas condiciones de esta línea de crédito por lo que el tipo de interés del préstamo será reducido a 300 puntos básicos sobre el Libor a tres meses, frente a los 850 puntos básicos sobre Libor a tres meses establecido el pasado 16 de septiembre, mientras que la comisión sobre los fondos no utilizados pasará a ser de 75 puntos básicos, frente a los 850 puntos básicos fijados inicialmente.
Además, la vigencia de esta línea de financiación se verá ampliada a cinco años, frente a los dos años previstos inicialmente en el rescate de la aseguradora. Por otro lado, la Fed autorizó el establecimiento de dos nuevas líneas de financiación a AIG con el objetivo de aliviar las presiones de liquidez y capital de la aseguradora en relación a dos carteras diferentes de activos hipotecarios.
En concreto, una de estas líneas permitirá a la Reserva Federal de Nueva York prestar hasta 22.500 millones de dólares a una nueva entidad para financiar la compra de valores respaldados por hipotecas, mientras que la segunda línea de crédito permitirá proporcionar hasta 30.000 millones de dólares para la adquisición a una nueva sociedad de obligaciones de deuda colateralizada multisectoriales sobre las que AIG hubiera suscrito acuerdos de garantía de impago (credit default swap).
Las acciones de AIG subían alrededor de un 14%, a 2,41 dólares, tras los resultados trimestral, antes de la apertura de la Bolsa de Valores de Nueva York. Hace un año, los papeles de AIG cotizaban a unos 57 dólares. El viernes cerraron a 2,11 dólares, por encima de un mínimo intradiario de 1,25 dólares registrado el 16 de septiembre, horas antes que el Gobierno federal le lanzara un crédito por 85.000 millones de dólares.
Fuente: Cotizalia
"Hay que dejar quebrar a las empresas automovilísticas antes de darles ayudas"
Mario Platero. Chicago – 10/11/2008
Paul Samuelson, Premio Nobel de Economía en 1970.
Paul Samuelson ya no vive aquí, pero recuerda, con nostalgia, su época de estudiante en la Chicago University, hace ahora 73 años. El Premio Nobel de Economía en 1970 conserva una clara imagen de los años de la Gran Depresión, cuando “desde las ventanas de la universidad veía un mundo muy diferente del que describían los libros de texto, un mundo de gente pobre y de desesperación”.
Fue aquí, en Chicago, donde comenzó la aventura de Barack Obama y donde Samuelson estudió entre los neoclásicos y los conservadores, para terminar encontrando su propio camino. Un camino más intervencionista y keynesiano, ante la evidencia del desastre que se había consumado en aquella época. Primero con el hundimiento de la bolsa en 1929 y, después, con la Gran Depresión.
Entonces Samuelson abandonó el conservadurismo, que dominaba en su escuela de Chicago, para comenzar un recorrido muy diferente, que él mismo califica de centrista.
Los recuerdos se agolpan en su mente, pero entre ellos prevalecen, sobre todo, dos hechos que hoy, a sus 93 años, le proporcionan fuerza y al mismo tiempo estupor: la catástrofe financiera de los últimos meses, muy similar en su dinámica a la de los años 30, y la llegada de un afroamericano a la Casa Blanca. “Nunca hubiera creído que iba a ver ni lo uno ni lo otro. Ni me lo podía imaginar. A mis 93 años, todavía hay algo que consigue sorprenderme, un privilegio extraordinario para una persona de mi edad”.
Profesor, ¿hay alguna otra cosa que consiga sorprenderlo?
La testarudez del género humano. Ésta era una crisis anunciada. Bear Stearns era el intermediario del Long Term Capital, la primera voz de alarma que sonó, hace diez años, para pedirnos que prestásemos atención a la situación. Pero hacer dinero a corto plazo era más importante que la certeza de la estabilidad a largo plazo. Lo que está meridianamente claro es que la culpa es nuestra.
Fue Wall Street el que abrió el camino del desastre económico, por el que, después, se puso a caminar el resto del mundo. Fueron nuestros profesores, algunos alumnos míos, los que desarrollaron teorías para la distribución del riesgo, que se mostraron después fatales por un simple error: no tuvieron en cuenta la insaciabilidad del género humano.
¿Qué quiere decir?
Imagine que tiene un bate de béisbol en sus manos y quiere hacer equilibrios con él. Si lo intenta, puede incluso llegar a mantenerlo derecho sobre un dedo. Pero si el bate se torna tan grande como el emblemático Empire State, entonces ya resultará imposible mantenerlo en equilibrio en la mano. Nuestro pecado fue el gigantismo incontrolado. Serán necesarias nuevas reglas. Pero atención, las reglas no pueden estrangular al enfermo.
¿Qué le preocupa al mirar al futuro inmediato?
Que el péndulo de la ideología se vaya demasiado a la izquierda. Me horroriza la idea de que el Senado pueda disponer de una mayoría de 60 votos demócratas, que impida el obstruccionismo. Eso significaría que se podrán realizar con absoluta libertad políticas que podrían ser muy dañinas para el país.
Por ejemplo, aumentar los gastos inútiles, para contentar a determinadas bases políticas. O reforzar los sindicatos, que han ocasionado muchos perjuicios al país con su excesiva rigidez, que tanto daño hizo a las automovilísticas.
¿Se volverá atrás, a poner en marcha políticas como el ‘New Deal’?
Nunca se vuelve atrás. El mundo de hoy es diferente. Hay nuevos retos. Por ejemplo, los medioambientales, que son centrales para el desarrollo. El mundo cambia. Mi consejo es mirar hacia adelante. Es muy sencillo: que no se abandone el centro.
Soy un centrista porque sé, por la historia económica, cuáles son los peligros que se pueden derivar de los movimientos extremistas, tanto del excesivo liberalismo como de lo que experimentamos antes de la crisis, es decir de la excesiva centralización y rigidez. Mire, Marx y Mao eran unos imbéciles, que no tenían idea de cómo gestionar una economía. El nuevo presidente tendrá que situarse en el centro político.
Hablemos de un reto concreto. ¿Es partidario de salvar la industria automovilística, como se salvó la banca?
No. Y si se tiene que activar un paquete de ayudas, primero las empresas tienen que quebrar. Hay que tener el coraje de reconocer que los equipos directivos se han equivocado. Pero que también se equivocaron los sindicatos al reivindicar derechos que están fuera de los modelos competitivos internacionales.
Se necesitarán importantes paquetes para estimular la economía. ¿Le preocupan las consecuencias de todo ello sobre el gasto público?
Los estímulos son importantes. Pero tienen que ser inteligentes. Desde siempre se ha impreso dinero para reencauzar a una economía con dificultades. Sabemos cuáles son los peligros: la hiperinflación. También en el caso americano el proceso conducirá a la inflación. Pero no creo que la tasa vaya a superar el 10 por ciento.
¿Y Europa? Hay quien aconseja al BCE que se ocupe sólo de la inflación y del gasto público.
Que se olvide de esos consejos. No se puede razonar como si estuviésemos en una fase normal de ajuste cíclico, que puede superarse con pequeñas medidas. El reto es histórico y el BCE está actuando con cierto retraso. Tendrá que cambiar de filosofía. Tendrá que colocar la recesión por delante del peligro de inflación. Es una cuestión de inteligencia, no de reglas. Por eso, estoy seguro de que los Gobiernos nacionales ignorarán a Bruselas.
Me hacen sonreír las reivindicaciones de los burócratas que enarbolan los manuales. No habrá ni un solo país que pueda salvarse en solitario. Lo haremos todos juntos y por lo tanto estaremos y estamos todos en el mismo barco.
¿América está en declive?
La fuerza económica americana ha sufrido un duro golpe. No sé si conseguiremos recuperar el predominio económico del pasado. Pero sí estoy convencido de una cosa: que nuestra debilidad relativa se habría producido con o sin crisis, aunque sólo sea porque China y la India avanzan. Hablamos de globalización. Un fenómeno que se va a quedar. Eso sí, una pequeña ralentización no nos hará daño. Lo que necesitamos hoy es eclecticismo, no trampas legalistas.
Fuente: El Economista
Deflación: la nueva amenaza mundial
Los bancos centrales de diversos países han recortado drásticamente las tasas de interés; la medida refleja que temen una caída grave en los precios de los bienes.
10 de noviembre de 2008
Los bancos temen la desaparición de billones de dólares (Dreamstime).
NUEVA YORK — Los bancos centrales europeos aplicaron la semana pasada un nuevo recorte a las tasas de interés. El Banco de Inglaterra rebajó sus tasas de 4.5% a 3%, mientras que el Banco Central Europeo (BCE) disminuyó su tasa por medio punto para dejarla en 3.25%. La medida llega una semana después de que la Reserva Federal (Fed) redujera su tasa de fondeo a 1%, su nivel más bajo desde el inicio de la burbuja inmobiliaria.
Los recortes sorprenden dado que, 4 meses atrás, el BCE había elevado las tasas para controlar los temores de inflación asociados con los altos precios del combustible y los alimentos.
Sin embargo, en estos últimos meses el proceso de desapalancamiento que ha afectado al sector financiero se ha acelerado y la actividad económica se ha ralentizado considerablemente. Por ello los políticos han cambiado su postura, afirmando que la caída en los precios de los commodities disminuirá la presión de un aumento en los salarios y ayudará a una mayor estabilidad en los precios.
“Verdadera preocupación”
Pese a ello, los recortes a las tasas han sido tan dramáticos que sugieren que los bancos temen que la desaparición de billones de dólares en el colapso de los mercados crediticio e inmobiliario frene la demanda de bienes de toda clase, provocando una caída en los precios sin precedentes desde la crisis de 1930.
Entre los bancos centrales “hay una verdadera preocupación sobre una inflación descendente” explica Lena Komileva, economista y agente bursátil de Tullett Prebon. Y añade que esa inquietud se refleja en los agresivos recortes a las tasas registrados últimamente alrededor del mundo.
Numerosos economistas, no obstante, señalan que no hay razón para que las economías modernas se enfrente a la perspectiva de la deflación –una caída en la oferta del dinero que, al aumentar el valor de la moneda y bajar los precios, provoca una desaceleración en la actividad económica e incrementa la deuda de la personas y las empresas.
Pero los sucesos del último año han dejado claro que la amenaza de producir más dinero y ponerlo en circulación no es suficiente para restaurar el equilibrio de las economías endeudadas.
Desde hace 15 meses la Fed se ha dedicado a recortar la tasa de interés y diseñar políticas para dar liquidez al sistema financiero. Otros bancos centrales se unieron a esta expansión monetaria coordinada, hasta que la quiebra de Lehman Brothers desencadenó la nacionalización parcial del sistema financiero global. Desde entonces, los bancos centrales han recurrido a todo tipo de programas en un intento por ayudar a las instituciones financieras y descongelar los mercados crediticios.
De acuerdo a Komileva, los gobiernos de EU y Europa, que inicialmente ignoraron los problemas estructurales de los mercados financieros, se han embarcado en “una política sobreexpansionista” en la cual el gasto del gobierno intenta apuntalar la demanda del alicaído sector privado.
Crédito restringido y poca demanda
Así como la Fed no pudo evitar que la sobreapalancada economía estadounidense cayera en recesión, se cree que tampoco podrá prevenir -a pesar de las inyecciones masivas de liquidez- una profunda disminución en la demanda mundial.
Según Komileva, hoy, cuando hay poco crédito disponible, la demanda de bienes podría caer por debajo de la oferta (un desajuste que ya es visible en la industria automotriz norteamericana, por ejemplo, donde las ventas han caído un 32% en relación al año pasado y están en su peor nivel en más de veinte años).
Lo primero que suelen hacer las empresas ante la baja demanda es recortar personal, algo que dentro del contexto de un mercado laboral ya débil provoca mayor disminución del gasto del consumidor, ocasionando a su vez menos demanda y precios más bajos.
No todos creen que la deflación es una verdadera amenaza: “Lo que importa, si es que vamos a preocuparnos por eso, es si nos espera una deflación sostenida. A estas alturas, es algo que debería inquietarnos, pero pensamos que la probabilidad de tal deflación es, por el momento, mínima” indicó el economista en jefe del Fondo Monetario Internacional, Olivier Blanchard.
Aún así cabe recordar que los optimistas se han equivocado en sus proyecciones en torno a la actual crisis. Después de todo, hace tan solo un año las tasas de interés a corto plazo establecidas por la Fed, el BCE y el Banco de Inglaterra se ubicaban en el 4% o más; además se creía que EU podría entrar en recesión sin que el resto del mundo se viera afectado. Y ambas cosas han cambiado.
“Así como la economía real era ‘recesionista’ un año antes de que el PIB tuviera un comportamiento negativo, la situación actual de los precios es ‘deflacionaria’, a pesar de que los precios de consumo aún tengan que disminuir a lo largo del próximo año” escribió David Rosenberg, economista de Merrill Lynch. “Estados Unidos vive una contracción crediticia de proporciones históricas” agregó.
Fuente: CNNExpansión
Hipotecaria Fannie Mae reportó pérdidas por 28.990 MM de US$
10/11/2008
Foto: Mathew Cavanaugh
Fannie Mae, el gigante de la refinanciación inmobiliaria estadounidense actualmente bajo protección estatal, anunció este lunes una colosal pérdida en el tercer trimestre de 28.990 millones de dólares, debido a elementos excepcionales.
En el trimestre finalizado en septiembre, Fannie Mae registró una pérdida neta de 28.900 millones de dólares, contra 1.400 millones en igual período de 2007, según un comunicado de la empresa.
El grupo, que había sido refinanciado con fondos públicos, realizó una provisión por 21.400 millones en sus cuentas por razones fiscales, explicó en un documento remitido al regulador bursátil estadounidense (SEC).
Los resultados de Fannie Mae, afectado por la degradación de los mercados financieros e inmobiliario, también reflejan la pérdida de valor de productos e inversiones del grupo.
En relación al número de acciones, la pérdida neta representa 13 dólares, contra -1,56 dólares en el tercer trimestre 2007. Los analistas, que formulan sus previsiones excluyendo elementos excepcionales, preveían una pérdida de 1,60 dólares por acción.
El grupo no dio previsiones en números “debido a incertidumbres crecientes sobre su porvenir”, dijo, y advirtió solamente que “la crisis actual en Estados Unidos y en los mercados financieros mundiales seguiría afectando sus resultados por el resto de 2008 y en 2009″.
“El desarrollo de la crisis del crédito hipotecario, que había comenzado en 2007, continuó en octubre. Debido a la intervención del Estado y a acuerdos sellados con el Tesoro estadounidense en septiembre, esto afecta las previsiones de resultados para el resto de 2008 y para 2009″, prosiguió el comunicado.
Fannie Mae prevé “una continuidad del alza de la tasa de interés”, una “baja continua de los precios del sector inmobiliario y un incremento de los casos de insolvencia”. En consecuencia, prevé un aumento de su “provisión para incobrables”, así como dificultades en materia de acceso al crédito” sin ayuda financiera adicional del Estado.
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Fuente: Economista24