Archivo para Noviembre 15th, 2008
5 economías en declive
La crisis financiera que estalló en EE.UU. está arrastrando a China, Alemania, Japón, Rusia y Reino Unido. El PIB, inflación y desempleo de cada una de estas economías, cómo está siendo su efecto y cómo lo enfrentan.
Aristimuño Herrera & Asociados / CNNExpansión
China
PIB: 9.74%.
Inflación: 6.43%
Desempleo: 4%
El PIB del país se hunde a su nivel más bajo de los últimos cinco años debido a que las exportaciones manufactureras se desaceleran por la baja demanda mundial.
Los despidos masivos de las fábricas son más graves de lo que sugiere el índice oficial de desempleo, cifrado en 4%, ya que China no mide indicadores de empleo fuera de las grandes ciudades.
Un paquete de estímulo de 586 mil millones de dólares diseñado por las autoridades busca un alivio fiscal para exportadores e intenta impulsar la vivienda, la seguridad social y la infraestructura.
Alemania
PIB: 1.85%
Inflación: 2.94%
Desempleo: 7.43%
La economía alemana, que es la más grande en Europa, cayó en recesión en el tercer trimestre del año cuando su PIB se contrajo un 0.5%.
Las autoridades no creen que habrá ningún crecimiento significativo durante 2009. El índice de confianza de los consumidores está en terreno negativo con una tasa de -53.5, comprado con el promedio histórico de 27.1 puntos.
El gobierno espera que el plan de rescate por 642,000 millones de dólares ayude al sistema bancario alemán.
Japón
PIB: 0.69%
Inflación: 1.57%
Desempleo: 4.05%
El mercado accionario tocó en octubre de 2008 su nivel mínimo de los últimos 26 años y las autoridades redujeron las tasas de interés por primera vez en siete años.
El gobierno lanzó un plan de estímulo por 275 mil millones de dólares que incluye préstamos para empresas medianas así como alivios fiscales para deudores hipotecarios.
Rusia
PIB: 7%
Inflación: 14.03%
Desempleo: 5.9%
Los mercados rusos han sido golpeados recientemente por la baja en los precios del gas natural y el petróleo. La intervención militar contra Georgia también generó volatilidad en los mercados.
Los bancos rusos han sido castigados en medio de la crisis por su alta exposición a deuda extranjera.
El banco central ha proveído un paquete de hasta 50 mil millones de dólares para ayudar al sistema bancario y prepara más ayudas financieras.
Reino Unido
PIB: 0.99%
Inflación: 3.78%
Desempleo: 5.4%
El valor de la libra esterlina frente al dólar está en su nivel más bajo de los últimos seis años y las ventas minoristas tuvieron su primera baja en casi cuatro años. El gobierno cree que la economía de Gran Bretaña ya entró en recesión y el Banco de Inglaterra predice que la economía se contraerá bruscamente en 2009.
Las autoridades lanzaron un programa de salvamento financiero por 63 mil millones de dólares.
Fuente: Banca Y Negocios
El sector automotriz de EE.UU. se hunde, ¿saldrá el Senado al rescate? (+Fotos e Infografías)
Obama, que inicialmente dijo que “solo hay un presidente a la vez”, ahora presiona para que el Congreso apruebe hasta 50.000 millones de dólares para el sector y que asigne a un “zar” o a una entidad que supervise el plan de salvavidas y la reestructuración
La Casa Blanca se ha mostrado reticente a auxiliar a empresas ajenas al sector financiero, y varios republicanos, entre ellos el legislador Spencer Bachus, temen que más empresas se pondrán en cola para pedir ayuda.
Los tres fabricantes de automóviles llevan a cabo una intensa campaña de presión frente al Congreso para que se otorguen ayudas al sector, en momentos en que la crisis económica ha afectado la concesión de préstamos para la compra de vehículos.
14/11/2008
El Senado de EEUU debatirá el próximo lunes un plan de préstamos de emergencia por US$ 25.000 millones para la industria automotriz, que sometería a votación dos días después, dijo hoy el líder de la mayoría en la cámara alta, Harry Reid.
Los defensores de los Tres Grandes de Detroit -General Motors, Ford y Chrysler- argumentan que un colapso del sector podría desencadenar factores para agravar la crisis económica actual, no solo por la pérdida de más empleos sino por el arrastre de otras áreas que dependen del sector, como los concesionarios y las empresas de reparaciones y servicios.
El efecto psicológico para un país que ya registra su mayor tasa de desempleo en los últimos 14 años, sería desastroso, alegan.
Obama, que inicialmente dijo que “solo hay un presidente a la vez”, ahora presiona para que el Congreso apruebe hasta 50.000 millones de dólares para el sector y que asigne a un “zar” o a una entidad que supervise el plan de salvavidas y la reestructuración.

Representantes del sector y varios líderes demócratas apoyan la idea de repartir ese dinero en dos partes: primero, en préstamos directos de 25.000 millones de dólares y una segunda partida idéntica en un tiempo aún no determinado.
Las discusiones del posible rescate se producen después de que el Congreso aprobara el mes pasado un plan de 700.000 millones de dólares para responder a la crisis del sector financiero.
Algunos expertos consideran que, en todo caso, un plan de rescate no resolverá los problemas de los tres fabricantes de automóviles.
“Los representantes del sector y los congresistas que los apoyan están leyendo del mismo libreto, pero todo esto es una exageración. Es una campaña que tramaron desde hace tiempo”, dijo hoy a Efe Dan Ikenson, director asociado del Centro para Estudios de Política Comercial, del conservador Instituto Cato.
“Nosotros desde siempre advertimos sobre la intervención del Gobierno en el mercado y de que las empresas iban a pelearse por una tajada del pastel de 700.000 millones de dólares, y eso es lo que estamos viendo”, agregó Ikenson.
La Casa Blanca se ha mostrado reticente a auxiliar a empresas ajenas al sector financiero, y varios republicanos, entre ellos el legislador Spencer Bachus, temen que más empresas se pondrán en cola para pedir ayuda
El experto criticó las voces “alarmistas” que vaticinan el colapso de los Tres Grandes, como advirtió la semana pasada un informe del Centro para la Investigación Automovilística, de Ann Harbor (Michigan).
Eso no sucederá, según Ikenson, y la alternativa es permitir que GM se vaya a la quiebra y se haga una evaluación exhaustiva de las operaciones del sector.
“Los tres no caben en el salvavidas y el dinero que se entregue a los tres fabricantes no aliviará a largo plazo sus problemas…vendrán por más”, puntualizó.
Por su parte, Douglas Baird, profesor de la Facultad de Leyes de la Universidad de Chicago, dijo a la cadena pública NPR que GM tiene que confrontar sus problemas financieros y que un rescate no será necesariamente una “varita mágica”.
El balón de oxígeno que debate el Congreso duraría poco y GM, señaló Baird, afronta dos problemas “gigantescos”: no parece que podrá cumplir con sus obligaciones a sus acreedores y jubilados y es un problema que arrastra desde hace décadas.
“No hay nada en un rescate del Gobierno o en una declaración de bancarrota que vaya a corregir los problemas económicos subyacentes de una empresa”, explicó Baird.
A manera de ejemplo, señaló que “si un restaurante sirve mala comida ningún rescate la convertiría en algo bueno y lo mismo sucede con otras empresas”.
El Congreso afrontará el quebradero de cabeza del sector automotriz la próxima semana, cuando estudie sendas propuestas demócratas para socorrer a las empresas de Detroit.
Obama no toma posesión sino hasta el próximo 20 de enero y en la abreviada sesión postelectoral, conocida en inglés como “lame duck”, los demócratas tienen una exigua mayoría en el Senado.
Mientras, los Tres Grandes esperan que se produzca un milagro.
Senado de EE.UU. debatirá el lunes el plan de ayuda para el sector automotriz.
El Senado de EE.UU. debatirá el próximo lunes un plan de préstamos de emergencia por 25.000 millones de dólares para la industria automotriz, que sometería a votación dos días después, dijo hoy el líder de la mayoría en la cámara alta, Harry Reid.
Los demócratas del Senado encabezan una campaña de persuasión para conseguir el suficiente número de votos para la aprobación del proyecto de ley, que ha encontrado oposición entre algunos republicanos y afronta el escepticismo de la Casa Blanca.
Sin embargo, el presidente del Comité de la Banca del Senado, el demócrata Christopher Dodd, reconoció el jueves en declaraciones a los periodistas que, por ahora, el plan no cuenta con los votos mínimos necesarios para su aprobación en el Congreso.
A pesar de esto, el senador demócrata Carl Levin, que representa el estado de Michigan, confía en que el plan conseguirá “apoyo bipartidista” para salir al rescate de la industria automotriz.
El estado de Michigan, sede de los tres fabricantes de automóviles, es el que podría salir perjudicado con el eventual colapso de alguno de los Tres Grandes de Detroit.
Los tres fabricantes de automóviles llevan a cabo una intensa campaña de presión frente al Congreso para que se otorguen ayudas al sector, en momentos en que la crisis económica ha afectado la concesión de préstamos para la compra de vehículos
La oficina de Reid ha dicho que el senador de Nevada no quiere esperar hasta la entrante 111 sesión legislativa, cuando los demócratas tendrán una abultada mayoría en ambas cámaras del Congreso, como ha sugerido Dodd.
Reid reconoce que nada podrá salir a flote en el Congreso sin el apoyo de la bancada republicana, según dijo anoche su portavoz, Jim Manley.
De acuerdo con fuentes legislativas, la ayuda para General Motors (GM), Ford y Chrysler saldría del plan de rescate financiero de 700.000 millones de dólares que el Congreso aprobó el mes pasado.
Pero, en la Casa Blanca y en los corredores del Congreso hay escepticismo en torno a la idea de tirar un salvavidas a empresas ajenas al sector financiero.
El líder de la minoría demócrata en el Senado, Mitch McConnell, por ejemplo, prefiere que el Congreso modifique un programa de préstamos por 25.000 millones de dólares que aprobó el mes pasado, de tal manera que se agilice el desembolso del dinero destinado al sector automotriz.
En el lado de la Cámara de Representantes, el líder de la minoría republicana, John Boehner, se opone a la propuesta demócrata porque considera “injusto” que el Gobierno invierta millones de fondos federales sin garantías de que el sector automotriz realice las debidas reformas para mejorar su competitividad.
En la composición actual del Congreso, los demócratas no tendrían obstáculos para aprobar el plan de préstamos de emergencia, porque tienen una amplia mayoría.
En el Senado, sin embargo, tienen una exigua mayoría y con la salida del presidente electo, Barack Obama, que se hará oficial este domingo, la cifra sería de 50-49.
Vía EFE
Fuente: Economista24
Petróleo tendrá ‘cruda’ caída en 2009
15 de noviembre de 2008
(Bloomberg) — Ante la peor crisis financiera desde la década de los 30, los precios del petróleo probablemente estarán por debajo de los 100 dólares por barril el año próximo, debido a que los consumidores reducirán el uso de combustible.
Por primera vez desde mayo, los 33 analistas del petróleo encuestados por Bloomberg predicen que los precios tendrán un promedio inferior a 100 dólares el barril en 2009.
“La mitad de ellos probablemente se dejan llevar por el viento y la otra mitad son analistas de convicciones”, dijo Gareth Lewis-Davies, analista en Dresdner Kleinwort Group, en Londres. El experto pronostica un precio de 80 dólares para el barril de crudo en 2009.
Por segunda vez en este año, Goldman Sachs Group bajó su predicción para el precio del crudo en 2009 al ubicarlo en 86 dólares el barril. La estimación original era de 123 dólares. Los analistas de Goldman encabezados por Jeffrey Currie y Giovanni Serio, afincados en Londres, dijeron que habían “subestimado claramente” la profundidad y la duración de la crisis financiera global, así como sus consecuencias en la demanda de materias primas.
El crudo ha caído 45% desde el récord de 147. 27 dólares registrado el pasado 11 de julio y se negociaba a 81,43 dólares en Nueva York el 14 de octubre.
Fuente: CNNExpansión
Los "señores del universo" se resisten a mayores regulaciones
Los más importantes financistas del mundo reconocen los males producidos por la excesiva desregulación pero advierten sobre el riesgo de medidas pendulares
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El escritor Tom Wolfe los llamó “señores del universo”. Son los financistas responsables de los hedge funds, los fondos de alto riesgo que mueven miles de millones especulando con acciones, divisas, materias primas y todo aquello que cotice.
Una comisión de investigación de la Cámara de Representantes de los EE.UU. llamó el jueves a declarar a cinco de los más importantes (Philip Falcone, Kenneth Griffin, James Simons, John Paulson y George Soros) con el fin de aclarar su responsabilidad en la crisis financiera mundial.
El presidente de la Comisión, el demócrata Henry Waxman, denunció que gracias a la ausencia de regulación los directores de los hegde fund no sólo amasaron una fortuna considerable -se estima que ganaron una media de u$s1.000 millones cada uno en 2007- sino que burlaron al fisco, tributando a un tipo muy inferior al que corresponde.
“Una parte de sus ganancias tributó por debajo del 15%. Eso significa una tasa menor que el que pagan muchos profesores, bomberos o plomeros”, denunció Waxman.
Pero las críticas no arredraron a los Master of the Universe. Soros, que se hizo multimillonario en los noventa hundiendo a la libra esterlina, advirtió que si bien la excesiva desregulación de los mercados financieros ha causado enormes pérdidas a mucha gente, existe ahora el peligro de que “el péndulo llegue demasiado lejos” con una sobrerregulación que acabe con un sector que atraviesa serios problemas.
“La burbuja ha estallado y los hedge funds se van a ver diezmados. Creo que la cantidad de fondos que van a manejar puede disminuir entre un 50 y un 75%.
Sería un grave error añadir a la actual liquidación forzada por los mercados una legislación muy punitiva”, indicó Soros en alusión a la normativa que prepara el equipo del presidente electo Barack Obama.
Los cinco financistas defendieron sus sueldos multimillonarios arguyendo que sólo ganan dinero cuando sus inversores también lo hacen. “En nuestro negocio, uno de los principios fundamentales es alinear nuestros intereses con el de nuestros clientes”, indicó John Paulson.
El miembro del comité y congresista republicano Thomas Davis, defendió una regulación mucho más estricta por la trascendencia de estos fondos. “No se trata sólo de un asunto de sofisticados inversores. Los fondos institucionales y de pensiones tienen grandes participaciones en hedge fund. Eso significa que los funcionarios y los ciudadanos de clase media, y no sólo los Señores del Universo de Tom Wolfe, también pierden dinero cuando los hedge fund pierden o quiebran.”
Fuente: InfobaeProfesional
El G20 no debe olvidar a los pobres: ONU
El líder de Naciones Unidas pidió al grupo evitar que la crisis se convierta en una tragedia humana; los países en desarrollo serán los más afectados por la desaceleración mundial, dijo Ban Ki-moon.
13 de noviembre de 2008
NACIONES UNIDAS (Reuters) — El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, pidió a los líderes que se reunirán en una cumbre financiera en Washington este fin de semana que no dejen que la crisis global se vuelva una “tragedia humana” para las personas de los países pobres.
En una carta a los líderes del G20 -conformado por el grupo de las siete principales economías industrializadas y por otras economías clave-, Ban advirtió que el riesgo de que cientos de millones de personas pierdan sus empleos por la crisis podría tener graves implicancias políticas y de seguridad.
“Los más pobres y vulnerables de todos lados, pero en particular en los países en desarrollo, serán los más afectados por la desaceleración del crecimiento mundial que se pronostica ahora”, dijo en una carta publicada por Naciones Unidas el jueves.
“Lo más necesario es unir fuerzas para tomar medidas inmediatas con el fin de evitar que la crisis financiera se transforme en una tragedia humana”, indicó la misiva.
Ban, que asistirá a la reunión en Washington, dijo que trataría de hablar por los más de 170 países que no tendrán representación allí.
“Si cientos de millones de personas pierden sus hogares y sus esperanzas para el futuro son arrasadas por una crisis en la que no tienen responsabilidad alguna, la crisis humana no seguirá siendo sólo económica”, dijo el líder de la ONU.
La crisis “asumirá nuevas y difíciles dimensiones políticas y de seguridad que sobrepasarán las que ya estamos enfrentando”, agregó.
Ban instó a que la reunión “muestre solidaridad hacia los necesitados” y llamó a las naciones ricas a mantener los compromisos de asistencia que habían hecho antes de la profundización de la crisis global del crédito en septiembre.
Las reformas institucionales no deberían ser restringidas a la regulación del sector financiero, sino que también deben lidiar con desafíos como el cambio climático, la prevención de conflictos y la erradicación de la pobreza.
La inversión en nuevas tecnologías y “empleos ecológicos” para combatir el cambio climático enfrentaría la crisis a corto plazo y sentaría las bases para un crecimiento a largo plazo, dijo Ban, que ha hecho del medio ambiente uno de los puntos centrales de su política.
También llamó a los países a resistir el proteccionismo y a resolver rápidamente los temas pendientes de la Ronda de comercio de Doha.
Por separado, la Campaña del Milenio de la ONU llamó a la cumbre del G20 a asignar 300.000 millones de dólares en ayuda extra y alivio de deuda a los países pobres, para compensarlos por el producto interno bruto que dijo que se perdería por causa de la crisis en los próximos dos años.
La campaña fue implementada por el antecesor de Ban, Kofi Annan, en el 2002 para presionar a los gobierno a alcanzar las Metas de Desarrollo del Milenio, un conjunto de objetivos de la ONU para eliminar la pobreza, el hambre y las enfermedades para el año 2015.
Fuente: CNNExpansión
¿Qué se puede esperar de la Cumbre del G-20 en Washington?
Las diferentes visiones sobre la crisis económica internacional y las medidas que se requieren para hacerle frente complican el escenario del encuentro
Puntos Importantes: Con Bush despidiéndose, el momento es pésimo para el ciclo político americano, puesto que no puede asumir compromisos duraderos. La UE espera que de la reunión salga un plan de trabajo preciso, que lleve a adoptar medidas concretas y operativas en el plazo de 100 días. Argentina reclamará que el FMI abra líneas de crédito que no estén condicionadas al cumplimiento de metas económicas
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La idea es muy buena: reunir a los líderes de las 20 mayores economías para discutir un plan coordinado que permita hacer frente a la crisis financiera mundial.
En octubre, cuando el presidente George Bush convocó una reunión para el 15 de noviembre, en Washington D.C., algunos analistas la compararon con la célebre reunión de Bretton Woods de 1944, que fijó las reglas para los tipos de cambio y creó el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.
Pero, desde ese día el entusiasmo viene en descenso y ya son pocos los analistas que esperan que de la reunión del G-20 se obtenga algún resultado positivo.
El G-20 está integrado por la Unión Europea (UE), el G7 (EE.UU., Canadá, Japón, Alemania, Reino Unido, Italia y Francia), Argentina, Australia, Brasil, China, Corea del Sur, India, Indonesia, México, Arabia Saudita, Sudáfrica, Turquía y Rusia.
En esta ocasión, asistirá además Holanda, invitada por Francia y España, que ocupará el lugar dejado libre por el país galo, presidente del G7 en forma temporaria.
Las diferentes visiones sobre la crisis económica internacional y las medidas que se requieren para hacerle frente complican el escenario para la cumbre.
“Creo que será difícil conseguir algo, ya que todos los participantes han tenido poco tiempo para prepararse para la cita”, dijo Mark Zandi, economista-jefe y uno de los fundadores de Economy.com, de Moody’s. “Se trata de un acontecimiento más simbólico que práctico”, agregó.
“La idea de una cumbre a esta altura es prematura y hasta peligrosa”, señaló Richard J. Herring, profesor de Finanzas de Wharton, quien espera que los líderes mundiales, ansiosos por mostrar que están haciendo algo, acaben actuando demasiado deprisa a la hora de crear políticas y regulaciones.
“Los datos que tenemos sobre qué salió mal y cómo se debe arreglar, son muy incompletos”, afirmó.
Con Bush despidiéndose en algunas semanas, “el momento es pésimo para el ciclo político americano, puesto que él no puede asumir compromisos más duraderos”, puntualizó Richard Marston, profesor de Finanzas de la misma universidad.
A eso se suma el hecho de que el presidente electo, Barack Obama, no estará presente en la cumbre, lo que podría hacer que muchos líderes se muestren reacios a alcanzar acuerdos con una administración que tiene los días contados.
Las expectativas de EE.UU.
En tanto, el presidente estadounidense George W. Bush sostuvo el jueves que los líderes mundiales “establecerán las bases para las reformas en los debates sobre la crisis económica mundial esta semana, pero advirtió que el esfuerzo es demasiado grande para una sola cumbre”.
La Casa Blanca declaró que espera que los mandatarios que asistan al encuentro elaboren algunos “principios generales” para lidiar con cuestiones financieras, y no traten de fijar regulaciones rígidas.
La postura europea
Al otro lado del Atlántico, la UE, fogoneada por Francia, acude a la cita del G-20 con un ambicioso plan de propuestas bajo el brazo. Los europeos esperan que de la reunión salga un plan de trabajo preciso, que lleve a adoptar medidas concretas y operativas en el plazo de 100 días.
Su intención de impulsar amplios cambios en el sistema financiero internacional y regulaciones más estrictas para la banca.
Un objetivo que, en opinión de José María de Areilza, vicedecano de IE Law School, es demasiado agresivo. “El G-20 tiene que lanzar ese proceso, pero no tiene capacidad técnica para adoptar propuestas con letra pequeña”, remarcó.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, y otros líderes europeos quieren también poner en marcha un sistema que permita detectar con antelación posibles desequilibrios en los mercados financieros.
De hecho, señaló que en la cumbre defenderá la idea de que el dólar no puede seguir siendo la única moneda de referencia internacional, que es como funciona el actual sistema financiero internacional.
“El mundo cambia, estamos en el siglo XXI”, señaló el jefe del Estado francés, quien reiteró su intención de abordar un cambio del sistema monetario mundial en la “refundación del capitalismo” que debe salir del proceso que inicia la reunión de líderes del G-20 en Washington.
Subrayó que la posición de Francia es que “no se puede continuar en el siglo XXI con la organización del siglo XX” y que “lo que era verdad en 1945 no puede seguir siéndolo ahora” y añadió que ese juicio “no es una cuestión de valor, es una cuestión de sentido común, de mirar las cosas de frente”.
La postura de Europa ya generó reacciones adversas en EE.UU., Gran Bretaña, Canadá y Australia, pues temen que un exceso de celo regulador estrangule el libre mercado y frene las expectativas de crecimiento futuro.
Otras posturas frente a la cumbre
- Argentina
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner afirmó el jueves que espera que en la Cumbre se aborden las cuestiones”esenciales” para superar la crisis financiera mundial.
“Esperamos que podamos abordar los temas de la agenda que son esencialmente encontrar los instrumentos y las políticas globales que permitan superar los que estamos viviendo en todo el mundo”, sostuvo la mandataria.
Cristina dijo que la Argentina va a poder sortear los coletazos de la crisis financiera mundial y acudirá a la cita del G-20 con una posición crítica hacia las naciones desarrolladas y la vocación de abogar por los intereses de los países latinoamericanos.
Así, reclamará que el Fondo Monetario Internacional (FMI) abra líneas de crédito que no estén condicionadas al cumplimiento de metas económicas y defenderá la necesidad de que los países en desarrollo tengan mayor peso en el organismo.
Esta postura ha sido consensuada con Brasil, que actualmente está al frente de las conversaciones del G-20 en temas financieros y es el principal socio comercial de la Argentina.
- Brasil
El presidente Lula minimizó el martes las expectativas sobre los resultados de la reunión. “Todavía no tenemos un diagnóstico perfecto de las causas de la crisis, y no esperen mucho de esta reunión del G-20″, declaró el ex líder sindical a periodistas en Roma.
El mandatario reiteró que la crisis debe ser una oportunidad para “corregir las cosas que estaban erradas (…) y fortalecer nuestros organismos multilaterales”, porque el mundo globalizado requiere foros más representativos.
Brasil, que ha tomado diversas medidas para soportar los coletazos de la crisis, dijo que en la cumbre deben también lanzarse las bases de un conjunto de medidas de regulación y supervisión de la actividad financiera mundial.
Lula destacó que la cumbre de Washington marcará el inicio de una acción concertada que irá más allá de los encuentros de los países ricos en el Grupo de los Ocho (G-8), tradicionales orquestadores de la política económica mundial.
- Italia
En línea con Lula, el primer ministro italiano Silvio Berlusconi reiteró su propuesta de expandir el Grupo de los Ocho (G8) a países emergentes de África, América latina y Asia.
- Brasil, India, China, Sudáfrica y México
Estos países debieran incorporarse a un eventual G-14, dijo Berlusconi, quien pidió la inclusión de Egipto a un G-15. Las naciones emergentes, añadió el premier italiano, jugarán un importante papel en la gobernabilidad mundial.
- Alemania
La Cumbre debe servir para acordar las futuras “nuevas reglas” de los mercados financieros internacionales, sostuvo el jueves en Berlín el ministro alemán de Finanzas, Peer Steinbrück.
El político explicó que forman parte de esas normas la rendición de cuentas (presentación de balances) en relación con nuevos productos financieros, los estándares de liquidez y la limitación de los métodos para la colocación de compromisos crediticios en títulos nuevos.
Además, debería haber una cooperación transnacional para llevar a cabo las tareas de control y supervisión, agregó, y se pronunció a favor de constituir una instancia de fiscalización de nivel internacional.
Desde su perspectiva, son el Fondo Monetario Internacional o el Foro sobre Estabilidad Financiera del G-7 las instituciones que deberían encargarse de la tarea.
- Rusia
Este país contempla la Cumbre como una ocasión única para afirmarse en el escenario internacional y romper con la hegemonía de las economías más industrializadas del G-7.
Moscú quiere aprovechar “esta oportunidad de la crisis y de los cambios políticos que se están produciendo en el mundo para terminar con la dominación de Estados Unidos y otros países y crear una plataforma más amplia, que le dé un derecho de palabra real a Rusia y a países como China o India”, afirmó Chris Weafer, analista del banco ruso Uralsib.
Moscú, que achaca a EE.UU la crisis económica mundial, pide una refundación de las instituciones financieras internacionales y la creación de centros financieros regionales.
“Esta crisis está provocando problemas considerables a nuestros países”, declaró el ministro ruso de Finanzas, Alexei Kudrin, refiriéndose a Brasil, Rusia, India y China (integrantes del grupo BRIC), en una entrevista difundida el lunes.
“Está claro que EE.UU es responsable en un 99%” de la crisis mundial, añadió ante la televisión rusa Russia Today, al margen de la reunión de los ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G-20 el fin de semana pasado en Sao Paulo.
“Ahora estamos completamente seguros de que el sistema actual de instituciones empleadas para resolver las crisis, incluido el FMI, no conviene”, declaró Kudrin, que destacó que los votos de China y Rusia son “tan insignificantes que pueden verse fácilmente anulados por el voto de tres países pequeños”.
- China
El presidente Hu Jintao irá a la cumbre consciente del poder que tiene su país, que posee las mayores reservas de divisas del planeta, pero sin ambiciones de liderar la lucha a la crisis financiera mundial.
Hu Jintao no reveló todavía cuáles serán las propuestas de su país en la cumbre aunque todo apunta a que el mandatario jugará un rol de segundo plano y se limitará a pedir acciones coordinadas entre los participantes, así como mayor regulación del sistema financiero.
“Los Estados tienen que cooperar de forma más estrecha para superar la crisis”, dijo el jefe de Estado chino en el discurso de apertura de la VII cumbre del Foro Asia-Europa (ASEM), que se celebró hace dos semanas en la capital china.
- Sudáfrica
El presidente sudafricano, Kgalema Motlanthe, lleva el encargo de los países africanos de defender sus posturas, para evitar que la crisis “frene nuestras perspectivas de crecimiento” y conseguir que los países ricos “tomen medidas apropiadas para apoyar el desarrollo de África”.
En tal sentido, este grupo de países decidió apoyar el control de las instituciones financieras y seguir la armonización de los sistemas fiscales y monetarios, así como el manejo de las reservas de divisas para reducir costes en momentos de crisis.
Que esperan los analistas
“Vemos una fricción entre el capitalismo anglosajón por un lado y el capitalismo a la europea por otro”, explicó el domingo la ministra de Economía francesa, Christine Lagarde, en declaraciones a la prensa.
Esas y otras opiniones disímiles, como el papel del Fondo Monetario Internacional (FMI), son un buen reflejo del complejo abanico de intereses dispares que coincidirán este fin de semana sobre la mesa de negociaciones en Washington.
El propio director gerente del FMI, el francés Dominique Strauss-Kahn, trató de reducir las expectativas en declaraciones recientes al afirmar que resulta poco probable que la cumbre acuerde un cambio radical en la forma de gobernar la economía global.
“Las palabras suenan bien, pero no vamos a crear un nuevo tratado internacional”, insistió Strauss-Kahn.
En su opinión, lo máximo a lo que puede aspirar la conferencia es a poner en marcha grupos de trabajo para futuros acuerdos que podrían alcanzarse en un plazo aproximado de seis meses.
En lo que sí parece haber acuerdo es en que existe un ambiente más proclive a la regulación tras años en los que se permitió al libre mercado expandirse a sus anchas.
Fuente: InfobaeProfesional
Esta vez son las ventas minoritas: Wall Street baja con fuerza
EFE – 14/11/2008
Después de superar ayer, gracias a Bush, a los datos de paro, esta vez a la bolsa de Nueva York le toca luchar contra las ventas minoristas que han sufrido una fuerte caída en octubre. El índice Dow Jones de Industriales, el más importante de Wall Street, baja más de un 4% , el mercado Nasdaq retrocede más de un 1% mientras que el selectivo S&P 500 pierde más de un 3%.
Wall Street abrió con sus principales indicadores a la baja, después de que el Departamento de Comercio informara que las ventas minoristas en Estados Unidos registraron en octubre una reducción sin precedentes del 2,8%, con caídas en las ventas de automóviles y combustibles.
El dato apunta a una contracción sustancial de la economía de EE.UU. en el cuarto trimestre, pues las ventas de los minoristas representan casi la mitad del gasto de los consumidores y este, a su vez, es más de dos tercios de la actividad económica del país.
Tampoco ayudaron a levantar los ánimos las noticias procedentes de Europa: la economía de la eurozona ha entrado oficialmente en recesión, tras caer su PIB un 0,2% entre julio y septiembre, igual que sucedió entre abril y junio.
Esta es la primera ocasión, desde la creación de la Unión Económica y Monetaria (UEM) en 1999, en que la actividad se contrae dos trimestres seguidos, lo que conlleva una recesión técnica. Los inversores esperan el inicio esta noche de la cumbre extraordinaria de los jefes de Estado del Grupo de los Veinte (G-20) con la que pretenden sentar las bases para la reforma del sistema financiero mundial.
Las acciones del grupo informático Sun Microsystems suben más del 2%, después de anunciar que despedirá a entre 5.000 y 6.000 trabajadores, lo que representa del 15 al 18% de su plantilla en todo el mundo.
Los títulos de Citigroup avanzan un se ha dado la vuelta: comenzaron ganando más de un 4% pero pierden más del 5% después de que el diario The Wall Street Journal asegurara que planea recortar 10.000 puestos de trabajo. General Electric, otro de los valores importantes de la bolsa neoyorquina también retrocede con fuerza, más del 4%
Fuente: Cotizalia