Archivo para Noviembre 16th, 2008
El problema más acuciante, la recesión
REPORTAJE: Cumbre en Washington – Ideas para el futuro ROBERT E. LUCAS Premio Nobel de Economía 1995 (71 años)
16/11/2008
En una crisis financiera las cosas suceden muy deprisa. La expansión del mercado inmobiliario y la crisis hipotecaria de las subprime ya son historia.
En esta situación, el banco central estadounidense, la Reserva Federal, debe poner a disposición más reservas de dinero en efectivo, y está cumpliendo con su misión. El 10 de septiembre las reservas ascendían a 47.000 millones de dólares; el 8 de octubre, a 180.000 millones de dólares; y el 22 de octubre ya llegaban a 329.000 millones. Ésa es una buena política de un banco central. ¿Deberíamos preocuparnos de que la gente sencillamente se quede con las nuevas reservas y continúe reduciendo los gastos? Es seguro que esto sucede en parte, pero, de todos modos, se pueden añadir nuevas reservas en cualquier momento.
¿Deberíamos preocuparnos por la inflación? Por supuesto, siempre. Pero el problema acuciante en este momento es la recesión. Si la inflación continuara aumentando, las reservas se pueden volver a retirar con la misma rapidez con que se aportaron. En mi opinión, estas reflexiones son las más importantes en la actual política estadounidense. Creo que tenemos posibilidades de evitar una recesión más profunda que la de 1982 si la actual política de crédito de la Reserva Federal se mantiene agresiva.
Creo que esto es lo más favorable que podemos esperar hoy en día. Y esto sigue siendo mucho mejor que una reedición de los años treinta.
La estructura de regulación que ha permitido estos acontecimientos debe reorganizarse. Esto no puede suceder en una semana, pero tampoco se va a lograr en un período en que aún sea posible influir positivamente en la crisis.
Los problemas de regulación que hay que solucionar se pueden resumir del siguiente modo: se necesitan instrumentos de pago de los que se pueda disponer con facilidad, que no entrañen riesgos de impago y que, por tanto, no puedan desencadenar tormentas en los bancos. La mejor vía para alcanzarlo sería un sistema bancario competitivo cuyos depósitos estén asegurados por el Estado.
Pero esto sólo puede funcionar si existe una estricta regulación de los activos de esos bancos. Si se lograra dicho equilibrio, una entidad que se encontrara fuera de este sistema regulado podría ofrecer depósitos con un riesgo algo mayor. Éstas podrían ofrecer réditos más elevados que los depósitos en bancos sujetos a un control más estricto. Algunos consumidores y empresas considerarían esta oferta más ventajosa y colocarían allí sus depósitos. No obstante, si todos lo hicieran, la regulación ya no estaría protegiendo a nadie. La estructura de regulación originaria de los años treinta parece haber dado solución a este problema durante 60 años. Sin embargo, para los próximos 60 años necesitaremos algo diferente.
Fuente: El País
Es necesario regular los mercados financieros
REPORTAJE: Cumbre en Washington – Ideas para el futuro REINHARD SELTEN Premio Nobel de Economía 1994 (78 años)
16/11/2008
Quiero recordar que la crisis del mercado financiero tiene su origen en la burbuja del mercado inmobiliario estadounidense. El problema no es sólo una cuestión de los mercados financieros, sino que está relacionado con los mercados de activos en general. Éstos son mucho menos estables que otros mercados de bienes, y con frecuencia generan falsas expectativas.
Muchos esperaban que el alza de los precios de los inmuebles en EE UU continuara indefinidamente. Se creía que, debido a la creciente prosperidad, al aumento de la población y la escasez del suelo, las casas sólo podrían encarecerse. Esa expectativa se ha transformado en decepción.
Dada la escasa estabilidad de los mercados de activos es importante que se regulen los mercados financieros. Se debe procurar que los negocios especulativos estén asegurados con una parte suficiente de capital propio. Esto también deberá aplicarse a las hipotecas. En EE UU se concedían hipotecas por el 110% del valor de venta. Además, eran préstamos a tipo variable y con una restricción de la responsabilidad del titular equivalente al valor de la vivienda.
Cuando el banco central de EE UU decidió aumentar el tipo de interés, los intereses de las hipotecas terminaron por duplicarse y muchos titulares prefirieron devolver al banco las llaves de la casa e irse a vivir de alquiler. Esto desencadenó una caída en el precio de la vivienda y los bancos se vieron en dificultades.
En los últimos 10 años ha tenido lugar una revolución en la banca. Las entidades han vendido cada vez más valores novedosos en los que se reunían en un título cientos de demandas de pagos de créditos de un riesgo similar. Los créditos subprime combinaban préstamos con un elevado riesgo. No se esperaba que se produjeran impagos en muchos de esos créditos al mismo tiempo. Por esta razón, también los bancos alemanes invirtieron en esos títulos, que producían considerables beneficios. Las agencias de calificación habían valorado esos títulos con un AAA.
Es evidente que el mercado no evalúa correctamente los títulos complejos y novedosos. Por tanto, es necesario establecer reglas para la admisión de nuevos valores. Igual que los alimentos, estos títulos deberían estar provistos de etiquetas que indiquen su índice de riesgo.
La idea de la teoría económica sobre el comportamiento económico parte de supuestos racionales, que no se cumplen en la realidad. Si los sujetos económicos fueran racionales se podría permitir que los mercados se autorregularan, sin provocar desequilibrios graves y duraderos. La teoría económica debe avanzar hacia una imagen más realista del comportamiento humano.
Las reglas para los mercados financieros no deben afectar sólo a los bancos, sino también a otras instituciones con actividad en los mercados financieros, como los fondos de alto riesgo (hedge funds). No puede permitirse que los bancos transfieran negocios altamente especulativos a sociedades con propósitos específicos. Estas sociedades no están sujetas a las reglas estrictas que regulan a los bancos.
Es preciso procurar que las regulaciones propuestas sean, por un lado, lo más sencillas posibles y, por otro, que no se puedan eludir. Como casi siempre, el truco está en los detalles.
Fuente: El País
Reunión del G-20 termina sin ninguna medida concreta
15/11/2008
Los mandatarios del G20, más España y Holanda, se comprometieron hoy a llevar a cabo una reforma de los mercados financieros que descanse sobre una mayor transparencia y regulación, y a reunirse de nuevo antes del 30 de abril.
Fotos: AFP PHOTO
En la declaración final, que tiene diez páginas, adoptada tras la cumbre en Washington, los líderes del G20 acordaron trabajar juntos para restaurar el crecimiento mundial y conseguir las reformas que necesita el sistema financiero, algo que debe estar delineado antes del 31 de marzo.
La próxima cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del G20 debe celebrarse antes del 30 de abril, aunque no se especifica el lugar.
En referencia al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial, los mandatarios propusieron su reforma para adaptarlos a los desafíos de los tiempos actuales.
Los jefes de Estado y de Gobierno prometieron dar un mayor peso en estos organismos a las naciones en desarrollo, incluidas las más pobres.
La declaración final reconoce los “serios desafíos” a los que se enfrentan la economía mundial y los mercados financieros, y destaca la decisión de los líderes de “trabajar juntos” para restaurar el crecimiento económico.

El único camino para ello, indican, es la reforma de los sistemas financieros, aspecto en el que existen discrepancias a un lado y otro del Atlántico, aunque el comunicado refleja sólo los puntos de consenso sobre los que debe descansar la reforma.
La declaración final indica que es muy necesario fortalecer la regulación, pero aclara que esto “debe ser la responsabilidad última” de cada país, pues constituyen “la primera línea de defensa contra la inestabilidad de los mercados”.
El G20 insta a “intensificar la cooperación internacional entre los reguladores y a fortalecer los estándares internacionales”.
Toda reforma adoptada por un país debe descansar sobre cinco principios, entre ellos mejorar la transparencia de los mercados, especialmente en lo que se refiere a los productos financieros más sofisticados, según el documento.
Además, debe intensificarse la vigilancia, y destaca sobre todo a las agencias de calificación de riesgo, que fallaron en la última crisis.
Otro de los puntos acordados hoy es promover la integridad ética de los mercados financieros y proteger a los consumidores, evitando los conflictos de intereses y previniendo la manipulación ilegal, las actividades fraudulentas y los abusos.
Cada país, según el acuerdo, deberá, además, poner su grano de arena para reforzar la cooperación internacional en materia de regulación y de vigilancia.
En la declaración final, los mandatarios alzan la voz en contra del proteccionismo comercial, e instan a una conclusión de la Ronda de Doha, de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
Además, piden que no se levanten barreras comerciales en los próximos doce meses.
Vía Efe
Fuente: Economista24