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Wall Street: un centro financiero global del que sólo quedan ruinas

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Miles de ejecutivos van a la oficina y tienen nada para hacer. Como una película de terror piensan quién de ellos será la próxima “víctima” a ser despedida

La industria financiera se prepara para una nueva ronda de despidos ante los planes de las principales entidades de Wall Street de recortar drásticamente sus costos para paliar los efectos de las turbulencias financieras y la crisis económica.

Con esta reducción, se podría elevar a 70.000 puestos de trabajo la factura laboral de la intensificación de la crisis, según pronostica el diario “Financial Times”.

La fuerza de trabajo en Wall Street llegó a ser de 200.300 personas en diciembre del 2000. El mes pasado, el sector empleó a 171.400 personas, según cifras del Departamento del Trabajo del estado de Nueva York.

De cara al 2009, los ejecutivos y analistas estiman que las firmas financieras de Wall Street podrían contemplar la reducción de hasta 70.000 nuevos empleos, que se sumarían a los 150.000 puestos de trabajo eliminados ya en el sector a nivel mundial desde el estallido de la crisis.

Los recortes de empleo se concentrarán en banca de inversión y en el negocio de “trading”, que se han visto duramente golpeados por la “casi congelación” de los mercados de capitales y el colapso en la actividad de adquisiciones y financiación.

“El primer trimestre del 2009 va a ser muy malo”, pronostica la analista de Oppenheimer, Meredith Whitney, quien señala que “muchos de los principales jugadores de los mercados de capitales van a tener que redimensionar el tamaño de sus plantillas entre un 25% y un 30%, aunque si lo piensas, los ingresos han caído más de eso desde su cénit”.

Las ruinas de Wall Street
El centro financiero mundial por excelencia está golpeado. Los banqueros de inversión que quedan y no son muchos, buscan por todos los medios hacer frente a un negocio que sucumbe delante de sus ojos.

A medida que las principales firmas de inversión se derrumban o son vendidas, surge la pregunta si vale suponer que la ciudad que por generaciones fue conocida como la capital financiera mundial puede conservar ese título.

Si bien aún mantienen su empleo miles de personas, realmente no tienen mucho trabajo. El virtual cese de las operaciones en los mercados accionarios y de deuda es sólo una parte del problema. Las fusiones y absorciones se redujeron un 22% en los últimos tiempos y divisiones completas de finanzas estructuradas fueron desmanteladas para siempre.

Según escribe Dennis Berman en el Wall Street Journal, “la banca de inversión se ha convertido en un reino fantasma, donde todo el mundo está ocupado pero nadie hace nada”.  En la actualidad, todo se reduce a una buena reunión, y no al cierre de una transacción.

Berman acota que “sigue circulando una historia posiblemente apócrifa de un ex banquero de valores hipotecarios de J.P. Morgan Chase que ahora opera una elevadora mecánica”. Verdad o fantasía, todo un símbolo de la situación actual.

“Una generación entera trabajó durante 20 años, levantó la cabeza y ahora todo se ha perdido”, afirma un banquero de Goldman Sachs que mantuvo el anonimato.

Sin ir más lejos, el último viernes J.P. Morgan despidió discretamente a una gran cantidad de banqueros de Bear Stearns. Los recién desempleados pensaron que habían encontrado un refugio después de que Bear colapsara este año.

Por ahora, la forma de ocupar el día es a través de prolíficas reuniones o no tanto. Una mayoría abrumadora de entrevistados por Berman explicó con inesperado entusiasmo, que este es un buen momento para “conectarse con los clientes” o “construir relaciones”.

Uno de ellos declaró exultante que pasa sólo dos días por mes en la oficina, mientras otro ex empleado de J.P. Morgan se jactó de haber tenido dos reuniones sumamente exitosas, sólo unas horas antes de ser despedido.

A menudo, estas conversaciones viran su objetivo inicial y terminan siendo discusiones sobre el destino de la Gran Manzana o si los grandes bancos sobrevivirán o no. “Después de un tiempo se acaban los temas de conversación”, asegura un banquero de Citigroup.

Estas conversaciones son un aliciente macabro para otro grupo emergente en Wall Street, compuesto por aquellos que ya han perdido las esperanzas en sus puestos actuales y alimentan febrilmente los rumores sobre despidos y bonificaciones.

Estas personas se suelen encontrar en los rangos más jóvenes de los bancos, donde los empleados tienen menos capacidad para cerrar un trato o diferenciarse de los demás. La mayoría está buscando en vano otro empleo.

“Miran los canales de noticias todo el día y navegan por Internet”, afirma el banquero de Citigroup. “La banca de inversión tenía un ambiente bullicioso. Ahora los banqueros jóvenes están completamente derrotados”.

Ante este escenario, muchos de estos jóvenes se plantean buscar una oportunidad fuera de Nueva York, o perseguir una pasión olvidada.

El golpe fue mucho peor para los banqueros más experimentados, que parecían poder aceptar la realidad obvia de su propia profesión: que un mundo sobreapalancado también creó un exceso de banqueros.

Las víctimas del hundimiento
Financial Times apunta que Goldman Sachs, una de las pocas entidades de Wall Street que evitó naufragar en las turbulencias financieras, inició la semana pasada una reducción del 10% de su plantilla, que asciende a 32.500 empleados.

Pero no es el único, Citigroup se encuentra en mitad de una reestructuración que suprimirá unos 23.000 empleos, Merrill Lynch ha recortado alrededor de 5.700, mientras que Morgan Stanley ha eliminado unos 4.400 puestos de trabajo.

No obstante, el Financial Times acota que los banqueros no descartan más recortes de empleos, puesto que los ingresos del sector financiero continuarán cayendo en el cuarto trimestre y muestran pocos signos de mejoría para 2009.

De este modo, un ejecutivo senior indicó que la siguiente ronda de despidos entre las firmas financieras de EE.UU. podría alcanzar las 70.000 personas.

La crisis en Wall Street podría costar el empleo de 225,000 neoyorquinos en los próximos dos años, de acuerdo a un reporte del contralor del estado de Nueva York, Thomas DiNapoli.

La industria de valores podría despedir a un total de 38,000 trabajadores para octubre del próximo año, mientras que otros 10,000 empleados de campos relacionados, como el sector bancario, de seguros e inmobiliario, también quedarían sin empleo, pronosticó DiNapoli.

Los candidatos con mayores probabilidades de anunciar nuevos recortes de puestos de trabajo serían Merrill Lynch, que se integrará en Bank of America, Citigroup, así como Morgan Stanley y Goldman Sachs, que dependen de la actividad en el mercado de valores.

Debido a que los trabajadores despedidos eran generosamente remunerados (u$s400,000 el año pasado), su nivel de gastos estimulaba la actividad en la ciudad y consiguientemente el empleo de otros sectores, como tiendas o empresas de publicidad.

Este derrumbe del status en el mundo de las finanzas podría perjudicar a Nueva York en varios niveles. Su actividad genera grandes ingresos impositivos, muchos trabajos y alimenta un estilo de vida caro, según Richard Sylla, conservador del Museo de Finanzas de Estados Unidos y profesor de la Facultad de Economía de la Universidad de Nueva York.

Este dato intensifica el sufrimiento que trae aparejada la zozobra de Wall Street, ya que cada despido de este sector causaría la baja de dos personas en Nueva York y el de 1.3 persona en el estado, explicó el contralor.

Hay quienes piensan que el declive de Nueva York comenzó hace años. “Va a tomar muchos años recuperar nuestro liderazgo mundial”, afirmó Ron Chernow, autor especializado en la historia de Wall Street. “Nueva York ha sufrido grandes daños, y creo que algunos son permanentes”.

En el 2006, el alcalde de la ciudad Michael Bloomberg y el senador Charles Schumer advirtieron que Nueva York podía ser desplazada como capital financiera y lo achacaron a lo que describieron como una atmósfera de excesivas regulaciones.

Al mismo tiempo, sitos como Londres, Tokio y Hong Kong han pasado a ser centros financieros de una magnitud tal que bien podrían hacerle competencia a Nueva York.

La Bolsa de Nueva York sigue siendo mucho más importante que la de Londres. En el 2007 se negociaron acciones por valor de u$s10.300 billones, el triple de lo negociado en la capital inglesa.

Pero el peso financiero de ciudades como Londres crece a un ritmo mucho más rápido que el de Nueva York. Entre 1997 y el 2007, el capital nuevo recaudado en Nueva York descendió casi un cuarto, en tanto que el de Londres se cuadruplicó, según la Federación Mundial de Bolsas de Valores.

“A corto y mediano plazo, Estados Unidos seguirá siendo un centro financiero muy importante, probablemente el más importante. Pero dentro de unos cinco años, no estoy tan seguro”, manifestó Lorenzo Gallai, experto en estadísticas de la Federación Mundial de Bolsas de Valores.

“Cuando uno piensa en Wall Street, le viene a la mente la imagen de firmas osadas, emprendedoras, que se llevan el mundo por delante”, dijo Chernow. “Ese estilo de manejarse pasó a la historia”.

David Henderson lo sabe bien. Trabaja en la Bolsa de Nueva York, como lo ha hecho toda su familia desde que su tatarabuelo inició esa tradición familiar alrededor del 1860, hace cinco generaciones. Henderson se pregunta ahora si llegó el fin de una era. “Esta atmósfera de negocios arriesgados que reinó durante años va a ser más contenida”, comentó.

El principal economista de la ciudad, Frank Braconi, dijo en octubre que la crisis actual “aceleró el proceso de dispersión financiera que había comenzado hacía tiempo” y opinó que “en el futuro Nueva York tendrá que compartir (con otros) el escenario” en el mundo de las finanzas.

La pérdida de influencia de Nueva York podría beneficiar no solo a las otras capitales financieras, sino también a ciudades del interior.

“Lo que funcionaba muy bien en Nueva York eran los bancos de inversiones”, señaló Chernow. “Pero luego pasaron a ser bancos comerciales y la verdad es que a los bancos comerciales les puede ir muy bien en Charlotte, Carolina del Norte; Chicago o San Francisco. No necesitan el ambiente de Nueva York para prosperar”.

Rubén Ramallo
© iProfesional.com

Fuente: InfobaeProfesional

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Autor: donquijote2000

Abogado, Especialización en Derecho Económico Internacional. Experiencia en Banca como Director, Consultor Jurídico, Compliance Officer in Anti-Money Laundering, Director en Hoteles y Asesor en Finanzas tanto en el sector Público como Privado. Por último, cansado de tantas mentiras o medio verdades.

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